Palabras de la Constante
Alguien está obsesionado con los bichos.
¡Tira de una vez!
¡Odio esa flecha!
Hola, semilla de árbol.
Parece que no te convertirás en un árbol después de todo.
Muy pronto serás un árbol.
Tal vez esto me lleve a casa.
Me llena la cabeza de alboroto.
Desmontar esa cosa ha sido bastante complicado.
¿Qué es esa máquina tan rara?
Ja. ¡Chúpate esa, luna... o lo que seas!
Es que SABÍA que tendríamos que haber pasado de esas chorradas de frikis.
¡Está incandescente!
Seguro que es ese.
A la segunda va la vencida.
¿¡Te crees muy fuerte!? ¡Pues ya veremos cuando ardas!
¡Uf! ¡Quita esto de aquí!
Es muy bonito, pero lo será todavía más cuando esté en llamas.
Supongo que se acabó.
Oye, viejo... Yo no me acercaría tanto...
Eh, ¡eso es trampa!
¿Qué hacemos? ¡No hay nada que quemar!
¡No tengo ni idea de lo que hace, pero me gusta llevarlo!
Dejarla caer es mucho más divertido que recogerla.
Oooh, construyamos un ancla.
Es tan bonita... ¡Vamos a lanzarla al fuego!
Puaj. ¿Esa baya se está... retorciendo?
Ha dejado de moverse. ¡Gracias, fuego!
Es... Es tan hermoso...
¡Nooo!
Qué árbol tan feo.
Hasta el tocón es feo.
Casi es un árbol.
¿Qué pasa? ¿Hace demasiado frío? ¿Demasiado calor?
Creo que no le gusta este tipo de suelo.
Seguro que quieres tierra, ¿eh?
Vaya. Qué semilla tan rara.
¡Ohhh! Una intercomunicación con el más allá.
Los muertos no pueden pasar por aquí.
Ah, sí. Reconozco una traición cuando la veo.
Maldición, no se quema.
Me guía a mi nuevo amigo.
Saben supersaladas y asquerosas.
¿¡Qué quieres!?
Habrá temblores en nuestro futuro.
Estás de buen humor.
Menuda ridiculez de sombrero. Me encanta.
Un montón de basura.
¡Arde, bicho!
Un puñado de partes rotas.