Palabras de la Constante
Tienes que quemar algunas calorías.
¡Vamos!
Parecen aún más tontos cuando están durmiendo.
¡Vale, oloroso, a comer!
¡Pelo de bestia para ponerlo sobre pelo de persona!
Los beefalos se contentan con cualquier cosa.
¡Ja! Su dueño probablemente está desnudo en algún lugar. O muerto.
Je, je. Qué divertido.
Ven, beefalo, es hora de vestirse.
Cualquier cosa que haga será una mejora, la verdad.
Uf... ¿Por qué hace falta currar tanto?
Jo, ¡qué fácil es hacer amigos!
¡Bicho volador horrible!
Esto mantendrá a las abejas lejos de mí.
¡Está lleno de abejas!
Abejas dentro. Debería haber prendido un poco de fuego por si acaso.
Mosquitos dentro. No parecen muy felices.
¡Ninguna cantidad de miel vale ESO!
Ha salido del trasero de una abeja.
¡Qué asco, que alguien lo queme antes de que crezca más!
A ver si os atrevéis a golpearla con un martillo.
Es un asunto céreo.
Lo peor es lo mal que huele.
Seguro que crees que estás seguro con esa armadura.
¿Es Nochevieja? ¿¡Hay FUEGOS ARTIFICIALES!?
¡Ayúdame, Bernie!
¡¡A POR ELLOS, BERNIE!!
Tengo que arreglar a Bernie.
¡Mi amigo de la infancia, Bernie!
Las bayas rojas son las que mejor saben.
Las bayas rojas con fuego de alguna forma saben aún mejor.
Mmm. Explotan en la boca.
El fuego lo mejora todo.
¡Come excremento, planta estúpida!
¡¡Sí!! ¡¡Arde!!
¡Quema lo enfermo!
Puaj. Apestas.
Mmmmm. Bayas.
¡Pero quiero más bayas!
Está totalmente seco. ¡Listo para arder!
¿¡Te he dicho que puedes dejar de crecer!?
¡¡Sí!! ¡¡Arde!!
¡Quema lo enfermo!
Puaj. Apestas.
¡Listo para la cosecha!
¡Haz máááááás!
Está ardiendo.
¡Esta parte es la mejor!
Mmm, aún puedo oler el fuego.
¡Pero qué demonios...!