Palabras de la Constante
¡Dejad de intentar que lea algo!
Otro libro inútil sobre cualquier chorrada.
¡Agh, odio la lluvia!
¿Cómo va a caber todo aquí?
Anda, ¡un libro sobre la leña!
¡Qué aburridooo!
Me abuuurro.
¡Me parece leña!
Qué asco. ¿Quién iba a querer leer un libro sobre arañas?
No es el arma más emocionante.
¡Argh, huele a pies viejos!
Bueno, pues se ha escacharrado.
Nada que un poco de fuego no pueda arreglar. ¡El fuego lo arregla todo!
Huele a pelo quemado.
No cabe en la cabeza grande de Webber.
Apuesto a que podríamos comernos eso.
No queda nada que coger.
¡Ja, ja! Esta cosa es genial.
¡Ahora puedo quemar un montón de cosas de una sola vez!
Podríamos ocultar algunas cosas asquerosas, supongo.
Uf. Parecen tan estúpidos.
Te calienta de adentro hacia afuera.
Se ha quemado demasiado rápido.
¡Demasiado pasivo!
Deliciosa, y un poco con sabor a insecto.
¡Revolotea lejos, mariposa!
Quiero aplastarla.
Je, je, mira esa mariposa clavada en la magdalena.
¡Ya no puede volar la mariposa!
Tu cuello es asqueroso.
Arde, buitre, arde.
¿Puedo hacer los honores?
¿Hace falta que lo diga?
Tienen su rollo.
¡Pinchos! ¡Mi debilidad! ¿Cómo lo sabes?
Lo dejaremos en empate.
Otra flor más.
Todavía parece peligroso.
Parece estar bien ahora.
Oh, qué bien. Pescado enrollado en algas.
Oh, oh. ¡Casi está apagado!
Me encanta el fuego.
¡ARDE! ¡ARDE MÁS RÁPIDO!
Este fuego es pequeño y aburrido.
¡Arde!
Ahhhh. Se apagó completamente.
Si estira la pata, yo me largo de aquí.
¿Sigues respirando? Solo pregunto.
¿Es contagioso? Debemos quemarlo.
¡Voy a llenarla de muchos caramelos!