Palabras de la Constante
Con esto deberían moverse.
Qué asco. No, gracias.
Tal vez debería echarle una mano.
Sea lo que sea que hay ahí dentro, no me hace tanta falta.
No lo confundiré con mermelada.
Supongo que funciona.
No hay nada en el pringue.
Esto sí que es reutilizar.
¡Está tan vacío!
Me pregunto cómo flotan.
Ah, mucho mejor.
¡Asqueroso!
Sí, se veía venir.
¡Es como si hablaran dentro de mi cabeza!
¡Ja! ¡Ya te tengo!
¡Vacío!
Cómo odian a esos bichos de las sombras.
¿Qué os he hecho yo?
No puedes matar lo que ya está muerto.
Genial. Otra flor siniestra.
Es bonita, supongo.
Alguien debería comprobar si es inflamable. ¡Me ofrezco voluntaria!
Alguien debería comprobar si es inflamable. ¡Me ofrezco voluntaria!
Alguien debería comprobar si es inflamable. ¡Me ofrezco voluntaria!
Alguien debería comprobar si es inflamable. ¡Me ofrezco voluntaria!
Alguien debería comprobar si es inflamable. ¡Me ofrezco voluntaria!
Alguien debería comprobar si es inflamable. ¡Me ofrezco voluntaria!
Alguien debería comprobar si es inflamable. ¡Me ofrezco voluntaria!
Alguien debería comprobar si es inflamable. ¡Me ofrezco voluntaria!
Alguien debería comprobar si es inflamable. ¡Me ofrezco voluntaria!
¿¡Es para mí, verdad!?
¡Las cintas arden bastante bien!
Casi no quiero quemar esta.
¡Eh, vuelve aquí!
¡Los postres no deberían comerse a la gente!
¿Lo ves? El fuego lo resuelve todo.
Ja, ja, ¡con esto podría cortarse un brazo!
¡No me puedo creer que haya funcionado!
¡Es peludo! Y baboso...
Está bien, supongo que tiene su aquel.
Me pregunto si arderá...
¿¡Por qué todo tiene que ser una flor!?
Es pegajoso y raro.
¡Qué pequeñas son!
Eso va a ir a mi boca fijo.
Sin tu cuerno ya no eres tan duro, ¿eh?
¡Ja! Tienes un aspecto un poco tonto sin tu cuerno.
¡Sí, así es! ¡Ahora trabajas para MÍ!
¡Guau, fíjate qué nariz tiene!
Ja, ja, mola.