Palabras de la Constante
Caramba, está fuerte de narices.
Supongo que ahora no tiene tiempo.
No la tengo ahora mismo.
Ya lleva toda la pompa y circunstancia.
No puedo hacer eso con todo este cristal de por medio.
Parece que tendré que esperar.
No. Yo soy una chica de una sola mascota.
No se puede armar nada aquí.
No necesito más mano de obra.
Macho... ¡A la próxima tengo que darle más caña!
¡Estoy que ardo!
Tengo que encontrar otra.
El maldito mando se ha quedado sin batería.
Parece que está fuera del alcance.
¡Fuego en el sector textil!
Todo lo que una chica necesita es un buen par de monos de trabajo.
¿Construyo otro?
A lo mejor iría mejor si hubiera atado a un beefalo.
Necesito algo más de pelo.
¡Estamos a tope!
Se ha quedado sin fuelle.
¡Es una pequeñez!
Na, esto no vale pa nada.
Necesito algo con lo que construir.
Ah, alguien más ya lo está construyendo.
¡Uy! Planos equivocados.
La cuadratura del círculo.
¡Puede que cuando las cosas se calmen!
No me apetece cocinar.
¿Qué tal va la comida?
Tengo que acercarme más. O tener brazos más largos.
No voy a poner nada encima del sombrero.
Ya lo están construyendo.
No se puede poner nada en muñeco de nieve que se está derritiendo.
Se han pasado con el agua helada.
Vacío. Probaré en otro momento.
Siempre digo que al hierro caliente, batir de repente, pero...
No hay prisa.
Será mejor sacar las cosas antes.
¡Mecachis, se ha escapado!
No soy una artista.
Algo me dice que no les sentaría bien a las plantas.
¡Necesitaré una caña más recia para atrapar a una de esas capturas gigantes!
Sabía que había algo raro.
Nadie debería perder jamás a una hermana.
Están ocupados trabajando.
No creo que funcione.
Qué ganas de que acaben.
Supongo que eso no lo quiere.
Parecen estar muertos. Muy muertos.