Palabras de la Constante
Estoy lista para una aventura en el mar.
Ese timón no va a montarse solo.
No me gusta sacarle punta a las cosas.
Parece bastante resistente.
Parece que ese asiento está pillado.
Que sea elegante o no, me da igual. Lo que importa es que sea robusta.
Hace lo mismo que todas las mesas.
El pequeñín está para el arrastre.
Qué canijo tan trabajador.
Te protege del sol en los ojos.
Está llena de vida.
¡Podría pasar días comiendo esto!
La han arrancado.
Ni rastro de humedad.
Esta planta no se rinde fácilmente.
Ahora está en una maceta.
Espero no tener que vérmelas nunca con un ejemplar vivo.
Parece que no puedo abrirlo.
¡Nunca diré no a tener más sitio para mis herramientas!
Parece que no le vendría mal un arreglillo.
Toca arremangarse y ponerse a reconstruir.
¡Bonito y resistente!
Parece que no le vendría mal un arreglillo.
Basta de mirar. A trabajar.
¡Qué pinta tan chunga tiene ese pilar!
¡Toca ponerse a construir!
¡Toca ponerse a construir!
¡ESO sí es una comida!
Un chaleco adecuado para un cabezahuevo.
¡Se te pega a las costillas!
¡No tengo tiempo para tomar té! Tengo cosas que hacer, como... Eh...
Esta espada no se queda corta. ¡Ja!
Una verdadera pena.
¡Esa sí que es una mesa robusta!
¿Cuándo comemos?
¡Ups! Eso no va ahí.
¡Una debe mantener organizadas las herramientas!
¡Eh! ¡Esto será muy útil la próxima vez que vaya a pescar!
¡Necesito la herramienta adecuada para el trabajo!
Los buenos dulces se quedan pegados en los dientes.
¡Fíjate las patas que tiene!
Quieres ser una tortilla, ¿verdad?
¡La cena!
Este huevo se va a congelar.
Este podría salir del cascarón.
Está sudando la gota gorda.
Ya hiciste tu trabajo, pequeñín.
¡Puedo ver el pico!
Parece muy sabroso.
El nido vacío de alguien.