Palabras de la Constante
Supongo que sentía el calor del momento. ¡Ja!
Será mejor que empecemos a entrenar.
¡Allá vamos!
Esto lo tengo yo listo en un periquete.
Supongo que sentía el calor del momento. ¡Ja!
¡Que ruede el balón! O, esto, la rueda.
¡Vamos, a currar!
¡Pongámonos en movimiento!
Supongo que sentía el calor del momento. ¡Ja!
Pongámonos a ello.
¡No te rindas ahora!
¡Hora de entrenar!
Esto está controlado. ¡Ja!
Hora de trazar el recorrido para nuestras pequeñas participantes.
Hum. Eso no va a funcionar.
¡Concéntrate en el premio!
¡Guau! ¡Menuda carrera!
¡Ja! Buena carrera, , pero la próxima ganaré yo.
Veamos dónde ponemos la línea de meta...
Todos tenemos que empezar por algún sitio.
¡Será mejor que montemos la carrera!
Puaj, eso no cumplía las normas.
Aún hay margen de mejora.
¡Creo que tenemos una auténtica ganadora entre manos!
Vale, veamos qué tenemos entre manos.
Hora de comprobar si mi zanarrata está a la altura.
Unas semillas.
Me pregunto qué crecerá de ellas.
Es muy elegante para algo que va a estar casi siempre bajo el agua.
Alguien tiene que montar esa ancla; bien puedo ser yo.
Supongo que tendría que haberlo visto venir.
¿Quieres un poco de carbón para picar?
¡A ver qué tienes!
¡Una mano extra para remar nunca viene mal! ¡Y una garra tampoco!
Menos mal que tengo un buen sentido de la orientación.
Ese timón no va a montarse solo.
Oh, qué monada.
Para lanzarse de cabeza.
¡Ha quedado bien tostado!
Ah, eres exigente, ¿eh?
Es duro negociando.
Te permite correr como un caballo a dos patas.
Muy útil para las justas... Si te gustan esas cosas.
¡Esto sí que es un banquete!
Se lo daré a un cerdo o algo.
Algo para masticar.
Un poco rústico para mi gusto, pero cumple su función.
Sin la luz, es poca cosa.
Tengo que encontrarle un sitio.
Un poco rústico para mi gusto, pero cumple su función.