Palabras de la Constante
Hay marcas de hacha en estas piedras de altar.
Parece un poco desgastado.
No quiero ni imaginar qué habrá pasado aquí.
Otro idiota.
¡Una gran criatura del bosque pasó por aquí!
Hay algo en ellas que no es normal.
Crecen mucho por aquí, ¿eh?
Esa criatura está de muy mal humor.
Parece agradable.
Es mucho mejor que usar una horca, ¿eh?
Podría dárselo a algún idiota de arena.
¿Esto no es allanamiento?
Esto está hasta arriba de estas cosas...
Quemado hasta estar crujiente.
Aún tardará un poco más, ¿eh?
¡Oh, sí! ¡Ya está!
¡Hora de cenar!
Creo que hace tiempo que nadie usa esto.
Oh... Hay algo chapoteando ahí dentro.
Anda, ¡mira tú por dónde! Solo necesitaba un pelín de energía.
Qué cacharro tan raro... Es una pena que no funcione.
Vaya mala pata han tenido las que tienen que cargar con la luna llena, ¿eh?
Un suelo de lujo, ¿eh?
Creo que está cerrada a cal y canto.
Eh, Lucy, ¡a lo mejor podemos salir por ahí!
No sé a dónde me llevará esto, pero vamos a descubrirlo.
Ya no tiene nada que señalar.
Emite algún tipo de energía...
Puf, menudo acertijo.
No sé ni francés, como para intentar leer esos garabatos.
Puf, menudo acertijo.
No sé ni francés, como para intentar leer esos garabatos.
Puf, menudo acertijo.
No sé si me gusta la pinta que tiene...
Esto no hace nada de nada.
Oye, Lucy... ¿Tendríamos que preocuparnos por eso?
¿Alguien tiene una gema de sobra?
Parece que esto ya está listo.
La tela escocesa es toda la armadura que necesito.
Luce dice que el negro no me pega.
Es mejor que nada.
Es difícil manejar un hacha mientras llevo puesto esto.
Esto detendrá el dolor.
Se pega a las costillas.
Hace cosquillas. Creo que sigue vivo.
Nunca está uno lo bastante seguro.
¿La hay a cuadros?
¡Me queda muy bien!
Con todas las naturales precauciones de seguridad.
Un chaleco de zanahorias muy bonito.