Palabras de la Constante
¡Un sustituto del jarabe de arce!
¡Así que de ahí salen esas abejas!
Me está entrando hombre solo de mirarlo.
¡Un sustituto del jarabe de arce!
Podría conseguir más si esperase.
No tiene pinta de estar vivo.
Es como perder a mi segundo mejor amigo.
Me gusta su actitud.
Creo que le gusto.
Huele a una establo.
Apesta que no veas, ¡pero no podía tener a alguien mejor de coleguilla!
Anímate, ¿eh?
¿Por qué estás tan cabizbajo, amigo?
¡Eres casi tan grande como un alce!
¿Lo siento, quieres dar un paseo?
Está dormido como un tronco.
¡Ven y coge!
¡Ahora soy el rey de los beefalos!
¿Y si le doy a mi beefalo algo rico para picar, eh?
Es como mi barba.
No puedo hacer nada con eso.
Esto es un poco exagerado...
Bueno, a ver qué puedo hacer.
Habrá que preparar esto, ¿eh?
A los beefalos les gusta el sonido que hace.
Esperemos que nadie sea alérgico, ¿eh?
Esto mantendrá a las abejas lejos de los ojos.
Están todas muy a gusto ahí adentro.
No sé si a las abejas les gusta esto.
¡Eh! ¡Eso no está bien!
Las abejas no pueden hacer nada si crecen tanto.
No voy a comer miel del suelo.
Las abejas están planeando algo.
La naturaleza es increíble, ¿eh?
Uff, cuánta cera.
Lucy dice que le gusta mi aroma amaderado.
Tengo que talar esa armadura.
Me sorprende el sonido tan cristalino que tiene.
Supongo que ya debería estar acostumbrado a cosas raras.
Mmm. Sí. Otro día más.
Pobrecita.
Qué bonito, ¿verdad, Lucy?
Tengo mucho más apetito que eso.
Sabe a bayas calientes.
Estaba bueno, ¿eh?
Mmm. Estarían perfectas con algo de sirope.
Necesita un buen excremento.
No se puede salvar ahora.
Debe tener algún bicho.
Parece un poco deprimido.