Palabras de la Constante
Necesita madera para quemar.
Es una monada, ¿eh?
Necesita madera para quemar.
Esa estatua ha quedado bien arreglada.
Necesita madera para quemar.
Brilla como un amanecer sobre el glaciar.
No hacen gorros así en Canadá.
Parece que se lo están pasando bien.
Creo que quizá le hemos molestado.
Creo que a ese castillo le faltan una o dos gemas, ¿eh?
Estos tipos no pelean limpio.
Este no es el mejor momento de tomar decisiones apresuradas, ¿eh?
Me recuerda a los inviernos del norte.
Supongo que es temporada de cangrejos.
No es muy agradable, ¿eh?
¿Hay alguien en casa?
Vas dando saltos de alegría, ¿eh?
No comiences ningún incendio forestal ahora, amigo.
Qué cosita tan rechoncha, ¿eh?
Tendremos que ponerte algo para proteger el ojo, colega.
Encantadoramente gordito.
Darle palmaditas es relajante.
Je, parece una barba.
Ese es mi pequeño amigo forestal.
Mira, no eres tú. Soy yo.
El mejor amigo del hombre y el robot.
Está planeando algo. Lo sé.
¡Pagarás por tus crímenes, cuervo!
Creo que se supone que debemos seguirlas.
Sé reconocer una maldición cuando la veo.
Creo que podría ser alérgico a esto.
Perdón, puede que le haya dado un bocadito.
¡Riquísimo! ¡Sabe a madera!
¿Quieres escuchar mi canto de somorgujo?
Parte del escudo canadiense.
No me vas a dar ni las gracias, ¿eh?
Espero que lo que tenga no sea contagioso.
¿Deberíamos ayudarle, Luce?
Hola, colega. No tienes tan mala pinta.
Ninguna buena acción sin su castigo.
Esa piedra está bien plantada.
Parece resistente... más o menos.
Eso no huele muy bien, eh.
Huele mal.
¡Nooo! ¡Podría haberlo talado!
Qué desperdicio.
¡Ahhhh!
¡Me está llamando!
Ya es hora de que te tale.
No, Lucy, no puedes cortar la baraja. Ya sé a qué te refieres.