Palabras de la Constante
Estás pidiendo una buena tala, amigo.
Cuanto más grande sea el árbol, más tendré para talar.
También se puede hacer así.
¿Alguien ha gritado "Roca va"?
¿Tú qué dices, Luce?
Qué ganas tengo de que crezca...
Me estoy emocionando un poco.
No te preocupes, Lucy, no voy a cambiarte.
Solía jugar a ese juego.
Dientes postizos para ancianos.
¡Tú, tranquilo!
Está totalmente seco.
Parece amable.
Chabacano a más no poder.
¿Y yo aquí solo soy un peón, eh?
¿Y yo aquí solo soy un peón, eh?
Hay que ponerlo firme, ¿eh?
Me hubiese gustado tener uno cuando era niño.
No deja de caerse, ¿eh?
No me engañas.
Wigfrid sigue usando esto para "luchar" conmigo y con Lucy. Estamos asustados.
Su sitio es la cocina, no el bosque.
Preferiría tener una cuerda en condiciones.
A Maxwell seguramente le hacen faltan para sus zapatos bonitos.
Deberíamos meter algunas galletas de calabaza, ¿eh?
Ya huelo a pino y astillas de madera, según Lucy.
¡Genial! Una taza para un verdadero leñador.
De nada sirve colgar la ropa en el bosque.
Ese se mueve en diagonal, creo.
Esa es, eh, la pieza de la torre.
Me recuerda una historia que oí una vez.
Ese solo puede moverse una casilla a la vez.
Esa es, eh, la pieza del caballo.
Prefiero que mi futuro sea una sorpresa.
Espeluznante.
Eso no traerá nada bueno.
Ni siquiera tiene una etiqueta.
Más intimidante que los dientes de un castor.
Qué desperdicio de madera, ¿eh?
Parecen un par de binoculares.
¡Oh, los guantes se están quitando!
A Wolfgang le gustaría ese bigote.
Una balanza con forma de caracol, ¿eh?
No tengo ni idea de para qué es eso.
Mejor que encontrarse con uno de verdad, ¿eh?
Vamos, lagarto.
Roto en pedazos.
¿Qué clase de programas sintonizará?
Prefiero dejar secar el mío al aire.
Necesito un brazo de robot, ¿eh?