Palabras de la Constante
Pues no, Luce, no puede cortar un árbol.
¿Quieres un poco, Lucy?
No parece que esté muy bueno. Lo siento.
No necesito nada espectacular.
Le da un toque rústico, ¿eh?
Se ha ido como la luz.
Bueno, Luce, ¿dónde la ponemos?
Le da un toque rústico, ¿eh?
Se ha ido como la luz.
Bueno, Luce, ¿dónde la ponemos?
Parece tranquila... Por ahora.
Esas almohadas pegan que da gusto, ¿eh?
Bueno, Luce, ¿dónde la ponemos?
A los conejos les gustan tanto las zanahorias, que hasta hacen pasteles con ellas.
Fiu. No me hace sentir el cosquilleo de la transformación.
Es como si llevase puesto un gorrito de nieve.
Me guardaré el palo, por si me entra hambre por la noche.
No puedes ganarlo todo, ¿eh?
Este tipo tiene pinta de tener hambre.
¡Vamos a ver qué tenemos por aquí!
Atizarle a alguien con un guante no parece muy educado...
No queda nada que talar, Lucy.
No, Lucy. No vas a talarlo.
Quedarían genial alrededor de mi cabaña.
De ahí venía el olor a chamusquina.
¿Qué se le da a un monstruo así?
¡Me siento afortunado, Luce!
Guuu... ¿sano?
Se ha quemado por completo.
Le hace falta un algo.
Qué preciosidad de la artesanía.
¿Qué es eso, eh?
¡Está muy feliz!
Creo que tendría que arreglar un par de cosillas por aquí...
A lo mejor si pongo plantas parecidas cerca...
Igual solo necesita un poquito de charleta.
Creo que la huerta está demasiado llena.
Le vendría bien un poquito de agua, ¿eh?
A lo mejor la tierra no tiene bastantes nutrientes...
Hay tantas plantas en la huerta que no pueden ni crecer.
Creo que esta temporada no es la suya.
Esta planta tiene muchos problemas.
Está a punto de arder, ¿eh?
¡Está demasiado oscuro, eh!
Puedes degustar el pico, ¿eh?
Mmm, ¡arce!
Se acabó para nosotros, eh.
Demasiado tiempo en el fuego.
Supongo que esos ingredientes no combinan bien.
Lo hemos conseguido.