Palabras de la Constante
¿Acaso no es un encanto?
¡Pompón y circunstancia!
Un bífalo también puede lucir sus mejores galas.
Una manta de lana para bífalos friolentos.
Viste a tu bífalo con lo mejor de lo mejor.
Tu bífalo quizá tenga ganas de darle un mordisco.
Le da un nuevo sentido a la frase «estómago de hierro».
Envuelve a tu bífalo en misterio.
Con volados, uno nunca se equivoca.
¡Siembra miedo en el corazón de tus enemigos!
Estos zapatos de la suerte te llevarán hasta el éxito.
¡Los zapatos de bífalo más delicados que has visto!
¡Para bailar a pata suelta!
Luce unas polainas sofisticadas.
Este bífalo tiene frío en las pezuñas.
Tu bífalo no merece nada menos que estas pezuñitas de oro.
Un aspecto sencillo y natural para tu bífalo.
¡Para que tu bífalo camine con más ímpetu!
Tu bífalo estará listo para galopar con este calzado para pezuñas de calidad.
Viene al casco que adornes a tu bífalo con estos volados.
Un corcel debe tener calzado resistente antes de luchar.
Este bífalo tiene suerte: la bestia es solo un disfraz.
Adorna a tu bífalo con rizos y cintas adorables.
Dale unas coletas con pompones a tu bífalo.
No es común ver a un bífalo con pelaje peinado tan perfectamente.
Esa carita peluda derrite hasta el corazón más helado.
Envuelto en oro como los reyes bífalo de antaño.
Adorna a tu bífalo con una corona de flores perfumada.
Los bífalo son criaturas cabezas duras incluso en los mejores momentos.
Un peinado que exuda sofisticación con un toque de intimidación.
Ningún conjunto victoriano está completo sin un buen sombrero.
Reservado solo para los guerreros más temerarios.
Cuernos magníficos de oro reluciente.
¡Qué cuernos tan rizados y bonitos!
Cuernos adornados con cintas de colores.
Cuernos que evocan la sensación de un bigote retorcido.
Una fría ventisca invernal congeló estos cuernos.
Adorna los cuernos de tu bífalo con majestuosos detalles de oro.
¡Con estos cuernos florales, tu bífalo llegará haciendo talán-talán!
Cuernos de fuerza industrial para bífalos industriosos.
Los cuernos de tu bífalo relucirán en la noche y llenarán de miedo el corazón de tus enemigos.
Pulidos con meticulosidad para que reluzcan con tanta blancura como la mejor porcelana.
La única desventaja de estos poderosos cuernos de guerra es que no suenan.
Esta cubierta fantasiosa hace que la cola de tu bífalo parezca la de un lagarto.
Esta cola tiene una preciosa cinta rosa atada.
Una cola esponjosa de pompón.
Hasta las colas se ven más elegantes con un pañuelo.
Una cola peluda para el invierno.
Al final, el asunto trae cola.
Una cola trenzada, decorada con flores silvestres.