Palabras de la Constante
Guantes largos con un ribete de piel lujosa.
Tus puños poderosos no necesitan protección, solo un poco de adorno.
Estos guantes no te protegen del frío, pero al menos transmiten una sensación acogedora.
¡El poder de la luna en tus puños!
Adornos llameantes para las muñecas.
Incluso las poderosas manos de un fortachón necesitan seguridad y protección.
¡Gancho de izquierda! ¡Gancho de derecha! ¡Jab, jab!
¡Si te metes con un lobo, ten cuidado con las garras!
Guantes sin dedos para derribar al oponente.
Estas pulseras gruesas nunca pasan de moda.
Estos guantes de cuero tienen unos agujeritos que dejan ver los nudillos.
¡Son hechas a mano!
Estos guantes están hechos para lanzarlos.
Tienes que abrigarte las manos si quieres llegar a la cima sin perder dedos.
Guantes tachonados para lograr un agarre del hacha incomparable.
La delicada tela disimula las manos ásperas y callosas.
Muñequeras tejidas con delicadeza por manos hábiles.
Las manos de un cabo para atar los cabos.
¡Mantén las manos libres para curtir pieles!
Cuenta la leyenda que una figura solitaria recorre los bosques nevados cuidando de los árboles con sus manos grandes y callosas.
Estos guantes de color «marrón chocolate insuficiente» parecen protectores, pero, en realidad, no lo son.
Estos guantes de color «gris plata» parecen protectores, pero, en realidad, no lo son.
Estos guantes de color «rojo Higgsbury» parecen protectores, pero, en realidad, no lo son.
Estos guantes de color «castaño césped seco» parecen protectores, pero, en realidad, no lo son.
Estos extraños brazos fúngicos abrazan su nuevo entorno.
Manos para pinchar y hacer cosquillas.
Hombros de hojas y mangas de madera. Una combinación clásica y elegante.
¡Estas pobres enredaderas tiemblan como hojas en el aire invernal frío!
Estas delicadas flores agregan un toque tierno.
Estas manos fúngicas nunca «rezhongan».
Se agitan suavemente en la cálida brisa primaveral.
Se extienden hacia golosinas de Hallowed.
Miembros tan elegantes como la rosa de la que crecen.
Solo un roce de estas hojas venenosas podría ser tu fin.
Talladas con delicadeza para que el efecto luzca natural.
Estas manos tienen un toque especialmente festivo.
Un par de monstruosas garras de minotauro con brazales de oro.
¿Caminarías tomado de la mano con los habitantes del bosque?
Las patas peludas de un encantador cervatillo del bosque.
Cuentas de oro brillante obtenidas de forma cuestionable.
Estas garras participaron en muchos actos terribles.
Unas afiladas garras de duende creadas para la supervivencia en la naturaleza.
Manos de piedra no tan exánime.
En algún momento de su evolución, las aletas de los tritones se convirtieron en garras.
Estas garras se hicieron para tantear cosas en la oscuridad.
Elegantes y aleteantes.
Estas garritas afiladas se mimetizan con las algas... hasta que ya es tarde.
Estas garras se hicieron para agarrar gemas preciosas.
Deditos rosados y filosos.
Esas aletas son siniestras...