Palabras de la Constante
Una mejora del poder de procesamiento que pondrá en marcha esos engranajes.
Un poco de procesamiento adicional para alivianar la mente mecánica.
Un refuerzo de velocidad diseñado a las apuradas. Podría mejorar.
Un refuerzo de velocidad perfeccionado para que tu máquina funcione a máxima potencia.
Cada máquina necesita afinarse de vez en cuando.
Recalibra tus sensores ópticos para tener visión nocturna.
Quien se meta contigo recibirá una sorpresa eléctrica.
Capas y capas de esfuerzo para ganar...
Nunca viene mal tener un escáner extra.
Invoca el poder de los cielos.
Invoca a una pequeña estrella.
Haz ofrendas al bífalo inquebrantable.
Logra una inspiración aterradora.
Logra una inspiración formal.
Logra una inspiración festiva.
Coloca a tu bífalo en el centro del escenario.
Haz un prototipo de un atuendo de bífalo.
Llama a un especialista.
Haz ofrendas a la ágil zanarrata.
Mejora el sentido de la orientación de tu zanarrata.
Acelera el tiempo de reacción de tu zanarrata.
Mejora la velocidad de tu zanarrata.
Potencia la resistencia de tu zanarrata.
Una parada en el camino a la gloria.
Una parada en el camino a la gloria.
Final del recorrido.
Final del recorrido.
¡A correr!
¡A correr!
Averigua las medidas de tu zanarrata.
Un humilde paquete de semillas variadas.
Un paquete de semillas de gran calidad.
El estándar de oro de las anclas.
Haz ofrendas a la feroz libélula.
Un dato sobre las libélulas: aparentemente son muy buenas nadadoras.
¡Toma el timón y ve por ese oro!
Un tributo asado al rey Cerdo.
¿Qué se esconde ahí?
La prosperidad en un palo.
Esta luz encantadora transforma cualquier cueva en una cálida cueva.
¡Una estatua de conejo con fuego de verdad en la panza!
Un cuadrilátero para que peleen los conejitos.
No hubo conejitos perjudicados en la fabricación de este pastel.
¡Sabe a «azul»!
¡Este postre es tan bonito que no te dan ganas de comerlo!
Bolitas esponjosas y masticables.
Haz ofrendas al hombre conejo cálido.
Dile a un hombre conejo que te gustaría tener una guerra de almohadas.
Haz ofrendas al gatache escurridizo.
Abandonar