Palabras de la Constante
¡Ay, caracoles! Tardé en encontrarlo.
¿Acabo de oír un crujido? Quizás esté cerca...
Parece que nada le llama la atención.
Veo que tiene prisa por llegar a algún lado.
¿Me estás esperando? Un giro inesperado...
Al fin se fue.
Eh... A lo mejor debería dejarlo irse.
No suelo tener manos de mantequilla.
¡Ay, caracoles! Necesito algo más fuerte...
¡Mi antorcha! ¡Tengo que encontrar otra ya!
Ya he viajado en el tiempo y en el espacio, y estoy acostumbrada.
¡Agh! ¡Eso no debería haber pasado!
Creo que eso no pertenece a esta línea temporal.
¡No me queda mucho tiempo!
¡Ja! ¡Vitalidad joven una vez más!
¡La muerte nunca me alcanzará!
Está bien. Aún tengo tiempo.
Eh... No creo que vuelva a otro barco pronto.
Pobrecita, creo que está casi muerta.
Peso:
Peso: ¡Ja! ¡Soy impresionante!
Se está volviendo demasiado húmedo por aquí.
Ahhh, mis relojes de bolsillo se van a oxidar si esto sigue así.
¡Ay, caracoles! Intentémoslo de nuevo.
Usé mi preciado tiempo para nada.
¡Toda esta emoción es contagiosa!
Qué divertido... Quizás vuelva en el tiempo y lo reviva.
No puedo creer lo que acabo de hacer...
Ese estruendo fue... siniestro.
Ya viene...
¡Una novedad! ¡Qué emoción!
Debería acercar un poco mi barco al punto de partida.
¡Ay, caracoles! ¡El marcador debería colocarse antes, no después de la carrera!
Debo hacer espacio. Si no me equivoco, se sumará un nuevo rival.
¡Esto no será bueno para ti!
¡Rufián! ¿Listo para una limpieza de reloj?
Llegó tu hora, cerdo.
No es personal.
Bájale un cambio, ¿sí?
¿Te insulté en otra línea temporal?
Tengo mejores cosas que hacer.
Al menos ya se fueron.
Todo el tiempo que le dediqué... para nada.
Espero no verlo nunca más.
¡Y no vuelvas!
Pobrecita... Su hora llegó demasiado pronto.
Pobrecita... Su hora llegó demasiado pronto.
Pobrecita... Su hora llegó demasiado pronto.
Pobrecita... Su hora llegó demasiado pronto.
Pobrecita... Su hora llegó demasiado pronto.