Palabras de la Constante
¡Está atrapada!
La cerca de madera más común que viste en tu vida.
La puerta de madera más común que viste en tu vida.
Si no la construyo ahora, tendré que hacerlo más tarde.
¿No la había construido antes?
Me da igual cómo luzca, con tal de que me proteja.
Aprecio las herramientas especializadas. Especialmente cuando puedo dar golpes con ellas.
Abono guardado en un cubo.
No creí que la nuez moscada y la canela quedaban tan bien con el pescado.
Este atuendo llama más la atención que el tintineo de un reloj de pie.
Un higo dulce y pulposo.
¿Quién diría que la pasta podía ser dulce?
Sin platos, cubiertos ni líos.
Lo admito. Al cocerlo, se hizo más dulce.
Invoca a un meteorito de los cielos.
Por si las cosas aquí no eran ya lo bastante divertidas.
Me llevaré un poco de luz hacia donde vaya.
Nunca está de más llevar luces de emergencia.
¡No pienso dejar mi destino en tus manos!
Tengo el presentimiento de que no debería tocar eso.
Debería prevenirle a la gente cuando le pidan prestados sus bolígrafos.
¡Rápido! Necesito algo para que arda.
Esto mantiene a las sombras alejadas.
¡Ay, caracoles! Me pasé un poco con la leña.
Necesita más cosas para que arda si queremos que dure.
Mucho mejor.
Podría encenderla de nuevo en unos minutos.
¡Cuidado con eso! No queremos repetir lo de la última vez.
Está empezando a bajar.
Siempre listo para el lanzamiento.
Qué bueno que nos preparamos para cualquier imprevisto.
Un simple pez.
Barreré los océanos.
No sé si tengo mucha paciencia para ser pescadora.
Un día pez, al otro día pescado.
Bien cocido.
No mucho más que un bocadillo de pescado.
No sé por qué me tomé el tiempo de cocinar algo tan pequeño.
Ojalá tuviera alguna salsa para acompañarlos.
¡Un taco para llevar!
Supongo que la mejor forma de tener pescado fresco es mantenerlo con vida.
Faltaría un poco de vinagre para acompañar.
¡Ajá! ¡Encontré un poco de sílex!
Tengo tareas más urgentes que recoger flores.
No tengo tiempo para detenerme y oler rosas.
¡Ohhh, estupendo!
¡Qué bonito cuenco de recortes de jardín!
No tengo tiempo para detenerme y oler flores.
No tengo tiempo para detenerme y oler... ¿Qué le pasa a esa?
Le llegó la hora.