Palabras de la Constante
Es pequeño, oscuro y huele a madera quemada.
Quiere algo terrible.
Solo vino para hacer un drama.
¿Alguien presenta una obra?
Momento, ¿esa es...?
¡Qué escenario! Parece muy... artificial.
Un montón de piezas de ajedrez rotas.
Otro montón de piezas de ajedrez rotas.
Aún más piezas de ajedrez rotas.
Tan pesada como parece.
Un hormileón estático.
Era mucho más grande de cerca.
Parece aún más gruñón que el de verdad.
Una escultura fuerte como un toro.
Muy majestuosa.
Un alfil de piedra.
¡Las piezas de ajedrez se mueven solas!
Es bonita, ¿no?
¡Tenemos una ganadora!
Seguro serviría como rascador.
Tengo mis preocupaciones atadas.
¡Y ni siquiera me comió!
Me intimida menos que Maxwell.
Quién sabe por dónde anda.
Parece que el ojo te siguiera.
Esta escultura no es agradable a la vista.
Ah, me trae recuerdos. De los malos.
Tiene una mirada pétrea.
Le falta un poco de realeza.
Prefiero esta versión.
Me ruge el estómago de solo mirarla.
Estos son mucho más fáciles de encontrar.
¿Puedo invocar al Klaus sin decoraciones festivas?
Un caballo, sin fallo.
¡Las piezas de ajedrez se mueven solas!
No es tan terrible cuando no trata de matarte.
Quiero darle un abrazo, pero la piedra raspa.
¡Ahora tú quedaste petrificado!
Tengo mucha inspiración en estos días.
Uf. Es muy realista.
Mmm... Me resulta familiar.
Me identifica.
Nunca me interesó mucho eso.
Pesa más de lo que parece.
¡Las piezas de ajedrez se mueven solas!
Hay que mantenerse aleta con este.
Tan inmóvil como debe estar un esqueleto.
No es muy agraciado, ¿no?
Esa fue una noche terrible de contacto visual muy incómodo.
Solo le falta ese aliento hediondo.