Palabras de la Constante
Quizá me indique los mejores lugares para encontrar hongos.
La siesta tras una buena comida es una tradición.
Es fundamental mantener la temperatura constante para cocinar.
No veo ninguna receta.
Creo que, con excepción del petit monsieur, nunca me llevaré bien con ninguna araña.
Qué bien. La separación me da ansiedad.
Ay, cielos... ¿En serio era la pierna de alguien?
Tal vez podría arreglarlo si tuviera los ingredientes.
Para desenredar pelo de bestia.
Para atrapar proteínas alternativas.
¡La ensalada del mar!
Necesita tiempo para volver a crecer, ¿non?
A lo mejor crece si la planto.
Un lugar fresco y seco para conservar alimentos.
Ideal para envolver comida.
Tengo tantas buenas recetas de conejo...
Ah, lapin a la cocotte. Un clásico.
Qué lástima.
¿Bocadillos para llevar?
¡Pensé que nunca volvería a verte, vieja amiga!
Contemplar tu danza aérea es tan relajante...
No te me resbales de los dedos.
¡Qué delicia!
Me pregunto qué plato podría crear con ellas.
Ojalá fueses más pavo que buitre...
Un plato que lleva más tiempo del que parece, pero vale la pena.
Seguro que pica.
Vivirá para pinchar de nuevo.
¡Qué flor tan bonita de un tema tan espinoso!
Espero que no me pinche por dentro.
Me gustaría más con nachos y queso derretido.
¡Fusión japonesa clásica!
Debería avivar el fuego.
Para mantener la oscuridad a raya.
¡Es como cuando se prende fuego el aceite!
Se está apagando.
Me gustaría sentarme a tu lado por un momento.
Tendré que encenderte otra vez.
Entona tu dulce canción, camarade.
Bonjour, monsieur.
¡Pobre!
Aquí guardo todas mis golosinas.
Ahora estamos cocinando a todo gas.
Espero que no la necesitemos.
¡Bravo!
Nunca trabajé en un barco con cañones.
Enseguida lo tendré preparado.
Genera un ambiente precioso, ¿non?
Enseguida lo tendré preparado.
Mmm... Debería cocinar unos huevos para el desayuno.