Palabras de la Constante
Oh, la, la, almacenamiento ignífugo.
Almacenamiento ignífugo. ¡Très grand!
Es un horno dorado.
¿Se puede reparar?
¡Qué fuego tan bonito!
Creo que me está haciendo ojitos.
¡Qué exótica!
Le falta crema y semillas de chía...
¡Deliciosa fruta fresca! ¿Qué prepararé contigo?
Futuros ingredientes a la espera de que los cultiven.
¡Oh! ¿Yo soy la cabeza?
Corteza crujiente, relleno ácido... ¡delicioso!
Me encanta participar en las festividades.
¡Están calientes!
Terrible y hermosa a la vez.
Ya siento la cabeza más protegida.
Más de esa piedra peculiar.
Es sorprendentemente liviana.
¡Madera de deriva en flambé!
Carbonizado al máximo.
Todo bien cortadito.
Este árbol pasó demasiado tiempo en el mar.
¡Carne oscura!
Le falta un glaseado de ajo y miel...
Ah, me topé con bananas frescas.
¿Lo revivo?
Ahora podré tener bayas frescas cuando se me antoje.
¿Lo revivo?
¿Lo revivo?
No recomiendo comer eso.
¿Lo revivo?
¡Ja! ¡No soy el bocadillo de nadie!
Toda mi fuerza en los brazos es por batir claras de huevo.
Para tiernizar y congelar.
Toda mi fuerza en los brazos es por batir claras de huevo.
Toda mi fuerza en los brazos es por batir claras de huevo.
Ah, es para «precalentar», ¿non?
Toda mi fuerza en los brazos es por batir claras de huevo.
Para tiernizar y freír.
Ese olor...
Le falta cebollas y chiles...
Ah, es... un montón de durián.
Futuros ingredientes a la espera de que los cultiven.
No puedo hacer que el polvo tenga buen sabor.
Parece un alma bondadosa.
¡Quelle surprise! Está tan limpio que se podría comer ahí.
Qué suavecito.
Anguille.
Le falta condimentos cajún...
¡Aubergine!