Palabras de la Constante
Estaría mucho mejor en el suelo.
¡Aléjate!
Aprecio la atención a los detalles estéticos.
¿Y si lo muelo y lo convierto en polvo...?
¿Me estás espiando?
Es un topo, pero este no tiene pinta de ser espía.
Algo vive ahí abajo.
Nunca había visto una criatura que literalmente aspirara la comida.
Mon dieu, ¡pensar que duerme en esa mugre!
¡Visión perfecta!
Es una madriguera, o «madr-higuera». No me gustan los higos.
Una nueva especie de molestia.
Una casa de locos.
Emite un aroma muy agradable a banana asada...
Estos monos viven aquí con todos los lujos, ¿non?
Aunque pudiera atravesarlo, no me llevaría hacia mamam.
Estos trozos de metal desentonan con el entorno.
¡Son tan altos que pinchan las nubes!
¡Bonjour, madame!
No recomiendo comer eso.
¡Je suis le capitaine!
Parezco un marinero experto, ¿non?
Qué esfuerzo más inútil...
Mmmm, está veteada de grasa.
Le falta... más sensatez.
Es una abominación culinaria. Estoy indignado.
Mi amigue mecánique se empeña en arreglarla.
Me pregunto qué irá en el centro.
Creo que está madura y me la puedo llevar.
Pensaba que iba a pasar algo.
Creo que quiere otra cosa.
¡Oh, qué preciosidad!
¡Hola, amiguita!
Puedo hacer algo sabroso con esto.
¡Crece grande y fuerte, arbolito!
No parece muy útil aquí abajo.
Espero que los pájaros también puedan disfrutarlo.
¡Mon dieu! El agua se convirtió en cristal.
Llegó la luna llena.
Llegó la luna nueva.
Hay luna menguante.
Hay luna creciente.
¡Qué filoso!
Partirá mis horas de trabajo a la mitad.
Sigue tibio.
Un buen trozo de cristal.
Languosta dentro de un cristal.
Un ojo sin iris.
Es fascinante.
Un trocito de cielo que cabe en mi mano.