Palabras de la Constante
Es más húmeda de lo que pensaba.
Al menos huele mejor que la almohada de bífalo.
¿Quién dormiría con esto?
A esta altura... comí cosas peores.
¡No es segura para el laboratorio!
Arde porque funciona.
Un bálsamo para los problemas.
Conduce energía regenerativa.
Una piedra fría.
Es más fría que el hielo.
Podría manipular su temperatura.
¡Una piedra calentita!
Es bastante cálida y adorable... para ser una roca.
¡Es una loboscada!
Es un arbusto.
Vivir en tu caparazón debe de ser moluscolitario.
Solo necesitaba un poco de amor.
No es más que la carcasa vacía de un hogar.
Comercio copioso con conchillas y caracoles.
Comercia con conchillas y caracoles.
No... la cuidé bien.
La cuidaré bien.
Alguien debe vivir aquí.
«No juegues con fósforos».
Dice «Usted está aquí».
El letrero está en blanco.
¡Parece deliciosa!
Las abejas vivían aquí.
Agridulce.
Tiene sabor a pollo, pero creo que no es eso.
Suena como un campo de bífalos.
Me da un escalofrío que me recorre la espalda.
¡Muy picante!
Es solo una reacción química simple.
Tendré que esperar a que se llene otra vez.
Ojalá pudiera remojar mis huesos cansados.
El agua se convierte en cristal bajo la luna. Así es la ciencia.
¡No eres más que un perro!
Aterrador.
Creo que ahora estamos a salvo.
El olor no es muy agradable.
¡Que la ciencia nos salve!
A otro científico con ese hueso.
¡Es puntiagudo!
¿Dientes? No parece muy higiénico.
Hace que los perros se queden quietos.
La carne es carne. ¿Cuál es el límite?
Bien cocida y jugosa, pero aún turbia a nivel moral.
Si se la deja secar, ya no es humana, ¿verdad?
Hutch Abisal, I. P.