Palabras de la Constante
Carne frutal a la plancha.
Su gran tamaño no me impresiona.
Trocitos de naturaleza.
Algo acecha en las profundidades.
Delicioso pescado de serpiente viscoso.
¡Carne de estanque!
Flora antigua.
Ojalá pudiera usarlo como camuflaje contra los depredadores.
Combate con comida.
Me rugen las tripas. ¡Date prisa, olla!
¡Se hará en un santiamén!
¿Hay carne para consumir?
No queda ni un bocado dentro...
Cocinar es una noble profesión.
Su tarea ha tocado fin.
Un arma formidable contra comidas malas.
¡Un refugio bien hecho, sin dudas!
Mi talento reside en la batalla, no en la construcción.
La vileza ha surgido de la tierra.
Una bolsa para alimento no cárnico es inútil.
¿Qué engaño es este?
Puaj.
No me sirve de nada.
Un alimento no cárnico que da pena.
Un puñado de semillas, no dan carne.
¿Qué se supone que debo hacer con algo así?
¿Qué es esto, en el nombre del unicornio?
¡Saqueadores! ¡Ataqueeeeeeee!
No hay agua dentro.
¿Por qué hay que consentir a las plantas?
¿Así que tú eres el capitán del barco? ¡Pues acompáñalo a las profundidades!
La carne voladora más adorable.
Estás a salvo conmigo, carne marina.
¡Duerme mientras puedas!
Podría ser un buen garrote, por lo menos.
Al hornearla, se le fue la vida.
¡Seguro que es un delicioso pastel de carne disfrazado!
Papilla naranja ardiendo.
¿Quieres pelear, vegetal?
Bastante formidable, para ser una verdura.
Trocitos de naturaleza.
No es un compañero de entrenamiento muy activo...
Es como mirar hacia los reflectores...
Un amuleto de poderes oscuros.
Está nublada por una energía misteriosa.
El ojo de Odín nos guía el camino.
Acepten mi ofrenda, oh, poderosos dioses.
La bestia se inquieta cuando no se la da de comer.
Un poste. Indigno de mi atención.
Ha escalado las paredes.