Palabras de la Constante
La enfermedad rezuma en su alma.
¡Se debilita frente a mí!
Anhela ser una lanza.
¡El pequeño árbol ha muerto!
Se ha encogido por el calor.
¡El informe del explorador de metal!
Arde el espantapájaros.
El espantapájaros ya no espanta nada.
¿Ansías un cerebro?
Descansa, espíritu. Tu lucha ha terminado.
¿De dónde has salido, página misteriosa?
¡Se ha usado en una batalla vigorizante!
Un ojo encantado para ver todo el campo de batalla a la vez.
¡Que las musas guíen nuestras manos!
Es inservible.
Un altar transformador para los dioses pétreos.
Las musas han sido amables hoy.
Más apto para las salas del Valhalla.
¿Le agradará esto a los dioses? ¿O los enfadará?
¡La bestia se ha despertado!
Liberamos a la figura que dormía en la piedra.
¿Un seguidor de Mimir, tal vez?
¿Un monumento abandonado para los dioses?
¿Llegaremos a lamentar esta acción?
¡La bestia se ha despertado!
¡Un icono del mal, sin duda!
¿Ansías un cuerpo?
A los guerreros no les preocupan las esculturas decorativas.
Los dioses nos ayudan en la noche de Máni.
¡La bestia se ha despertado!
Me temo que hemos desatado un gran mal.
Se ha apartado del camino del guerrero.
Ya no existe.
Una vikinga marinera con una mente despierta y un ingenio afilado.
Una comida digna de una reina vikinga.
¡No precipitaré mi navío sobre el tuyo!
¡Es una trampa!
Arde y brilla como la espada de Surtr.
Para llevar semillas inútiles.
Trocitos de naturaleza.
Trocitos de naturaleza, cocinados hasta la muerte.
Que los dioses divulguen los secretos de esta tierra.
No soy costurera, pero a veces es necesario reparar cosas.
El hombre de trapo ha tenido un final ardiente.
Servirá para una buena práctica.
¡Por suerte, no hace falta que sea costurera!
A este siervo no se lo trata con dignidad.
Espero que se trate a este siervo con dignidad.
Los corazones más negros. Los presagios más negros.
El abismo directo a Hel.