Palabras de la Constante
Mmm. No merece mi tiempo.
Por supuesto que solo funciona en tritones.
No tengo ningún poder sobre ellos.
La bestia está lista para ser juzgada.
Quizás cuando la bestia esté más tranquila y prudente.
El problema es que vamos a necesitar un bífalo, camarada.
¡Ven aquí, bobo peludo!
Bueno, no funcionó como quería.
Qué inconveniencia.
¡Maldita sea!
Ya elegí. No hay vuelta atrás.
Esperaré mi turno hasta la próxima competencia.
¡Una vez más me robaron mi asiento de poder!
¡Arriba, bestia perezosa!
Probablemente, debería alejarme.
No pienso usar mi caña de pescar buena en estas aguas estancadas.
Tengo mejores cosas que hacer que eso.
Nada. Lo sabía.
¡No caeré en la trampa de vuelta!
No está disponible.
Oye, camarada, ¿por qué no vienes a trabajar para mí?
Guarda lealtad a otro amo.
No me sirven estas cosas.
Creo que ya sé lo suficiente.
Tengo la información que necesito.
No tengo más.
No hay más agua.
Por fin, no se necesita magia.
Tengo que ocuparme de esto antes.
Aquí ya hay muchos pájaros.
Por fin, no hay nada prendido fuego.
No vale la pena sembrar nada aquí.
Su poder no puede alcanzar a «la luna» desde aquí.
¿Hacer crecer árboles invisibles? Eso sí que me interesa.
Nadie quiere escuchar una historia del cuco, ¿no te parece?
Los tentáculos no van con este lugar.
No puedo invocar peces sin agua.
Aquí hay demasiadas abejas, camarada.
Aquí ya hay muchos pájaros.
Tengo que esperar antes de invocar a los pájaros de nuevo.
Te podría haber dicho que eso no iba ahí.
Claramente, es el plato equivocado.
Ya lo coloqué en un plato.
Debo manejar los tiempos a la perfección si quiero triunfar.
No es exactamente mi punto fuerte.
Mmff. El trabajo físico es más propio de súbditos.
Maldiciones.
Soy bastante experto en esperar. He tenido mucha práctica.
Hasta yo no me rebajaría así queriendo robarles a estos desgraciados.
Tengo mejores cosas que hacer que eso.