Palabras de la Constante
Dudo que hayan ido muy lejos con sus patéticas patitas.
Esta parece una zona donde sí podría encontrar gataches.
Es obvio que necesitas mi ayuda.
Supongo que tendremos que empezar este juego ridículo.
El cobarde invocó a sus súbditos.
¡Hora de batirse en rápida retirada!
¡Se desbloqueó su verdadero poder!
Uf. Me duele la cabeza.
¡No toques esto!
Eso no fue muy informativo.
Algo ha cambiado...
Esa bengala le traerá muchos problemas a algún pobre idiota.
Acabo de tener una muy mala sensación...
¿Un mono? ¿Acaso no sufrí ya demasiada humillación?
Nadie. Tráelo de vuelta.
Debo hacerme con tus conocimientos.
Te oigo ahí dentro.
¡Ajá!
Debo hacerme con tus conocimientos.
Te oigo ahí dentro.
¡Ajá!
Debo hacerme con tus conocimientos.
Te oigo ahí dentro.
¡Ajá!
Qué decepcionante.
Que bichitos más molestos.
Camarada, no luces muy bien.
Esa es una idea terrible ahora mismo.
¡Me están pisando los talones!
¡No mientras haya peligro cerca!
No puedo dormir durante el día.
¡Si duermo ahora, arruinaré mi patrón de sueño!
Por costumbre, una siesta viene después de comer, no antes.
Tengo mucha hambre. No puedo dormir.
No voy a abrir eso sobre esta cosa.
Es hora de dormir, no hora de la siesta.
Está un poco espeluznante ahí afuera.
Por todos los... ¿Podrías apagar esa condenada luz?
Quizá no sea la mejor idea.
Estás bromeando, ¿verdad?
Qué raro. Se olvidaron de activarla.
Eso, por supuesto, era un mero calentamiento.
Volveremos a encontrarnos, recuerda lo que te digo.
Debo ejercitar la paciencia.
Me atrevo a decir que esto es casi relajante.
¿Por qué no muerden el anzuelo? Quizás debería ofrecerles conocimientos secretos...
Me estoy empezando a cansar de tanto esperar.
¡Maldición! ¡Ese sinvergüenza se escapó con mis aparejos!
La tanza tiene que estar más tensa.
Vamos a tener problemas.