Palabras de la Constante
Me olvidé el babero.
Prefiero no llenarme de pelo el traje.
Prefiero no llenarme de pelo el traje.
Se babea toda...
Se babea toda...
El forzudo Wolfgang parece un poco desquiciado.
¿Tenías la intención de quemar eso, Wolfgang?
Buen día para usted, Sr. Wolfgang.
Encontremos un corazón. Prepararé mis conjuros.
¡Demonio asesino! ¡Observa mi poder!
Wolfgang amarra a los espíritus perdidos a este mundo.
Ah, sí. ¿Qué podría ser más motivador que el chillido de un silbato?
Ese simio es una amenaza.
¿Quién dejó que el mono jugara con fuego?
¿Qué estás mirando, mono?
Qué lástima.
Ya es hora de que sacrifique a esa criatura.
Al menos el mono parece estar bien entrenado.
Demasiado tosco para mi gusto.
Woodie va contra las costumbres...
¡Ja! Qué maldición encantadora.
No te ves fuerte como roble.
¿Es prudente iniciar incendios, dadas tus predilecciones?
Saludos, Sr. Woodie.
A ese bruto le vendría bien un corazón.
No es la forma más digna que adoptaste.
Parece que causaste alboroto en el gallinero, amigo.
Maravilloso. Un alce con un tornillo flojo.
Te dejaré que te alces con tus cosas mientras busco un corazón.
¡Demonio! ¡Es hora de volar como hoja...!
Woodie parece muy en contacto con los espíritus del bosque.
Mejor así.
Me horroriza la idea de sentarme, por algún motivo.
Bien. Siéntate. Para siempre.
De todos modos, no combinaba con la decoración.
Alguien debería poner bien la mesa.
Alguien debería poner bien la mesa.
Algo se agita.
No me engañas, planta.
¡Yo no hice ese! ¡En serio!
Es peor saber cómo se ve la otra parte.
Te aseguro que huele peor de lo que parece.
Parece enfermo.
Qué buen truco.
Este no es muy bueno.
No me engañas, planta.
Es hora de que salgas volando cual hoja al viento.
Wormwood estuvo iniciando incendios, ¿no?
Saludos, Sr. Wormwood.
Qué pena. Nunca sabré qué hace esa gema.