Palabras de la Constante
¡Su barriga parece hambrienta!
¡Ay, la cabeza!
¡Somos invencibles!
Un bebé podría haber aprendido algo con eso.
Vemos algo que brilla allá a lo lejos.
¡Oh, oh! Esa luz brillante llama mucho la atención...
Nos sentimos raros, más que de costumbre...
¿Qué? ¿Cómo? Ahora sí que estamos confundidos.
¡Volvimos a ser nosotros!
¡Ya casi!
Te sacaremos.
¡Eres libre!
¡Ya casi!
Te sacaremos.
¡Eres libre!
¡Ya casi!
Te sacaremos.
¡Eres libre!
¡Ups!
¡Chúpale la sangre a otro!
Nuestro amigo peludo está herido.
Lo abriremos después como celebración por sobrevivir.
No se puede dormir la siesta con monstruos cerca.
No se puede dormir con monstruos cerca.
Es de día, no la hora de dormir.
No estamos listos para ir a la cama.
No podremos dormir siesta con ruidos en la panza.
Nos hace ruido la panza. No podemos dormir.
¡Te prometo que volveré a montarte después de abrir mi regalo!
No podemos dormir una siesta. Es de noche.
¡Nada de siestas hasta el amanecer!
No podemos dormir con tanta luz.
Mamá siempre decía: «No duermas en un edificio en llamas».
¡No puedo! ¡Se está quemando!
Facilito.
¡Ups! Vamos a intentarlo otra vez.
Oh, se escapó.
¿Picó un pez? No.
¡Salgan, pececitos!
Esto se está poniendo aburrido...
Imaginaba que pescar sería un poco más emocionante.
¡Ah! Uy, se rompió el sedal...
¿Enrollamos un poco el sedal?
¡No nos comas!
¿Así debería salir la obra de teatro?
No deberíamos haber roto ese cubil.
¡Oh, oh! No deberíamos habernos alejado tanto remando.
¡Pájaro malo!
¡Los árboles nos están gritando!
¡Puaj!