Palabras de la Constante
¡Rápido! ¡Tapen el agujero!
¡Wiiiii!
No sabíamos que los imanes crecían tanto.
Está parpadeando. Eso es bueno, ¿no?
Qué maquinita tan rara.
¿Cómo dijo el señor Wilson que había que encajar las piezas?
Podemos convertir el barco en carrusel.
Sabemos dar volteretas.
Una almohada peluda y esponjosa.
Esa almohada está... ¿chorreando?
Es la mejor almohada que hemos olido.
¡Ah! Esta es muy rasposa.
¡Atrapa!
Wormwood le hizo algo especial.
Pedacitos de hueso.
Warly hace cosas fabulosas.
Huele a cena de domingo.
¡Ay, no! Ese mantelito nos costó mucho.
Ayudamos a hacer ese mantelito.
Nos pareció que zumbaba.
Este tiene fotos.
No nos gusta cómo termina ese.
¿Esas son palabras?
Willow siempre intenta quemarlo. Pensamos que le gustaría.
¿En serio podemos pescar mejor si leemos?
Podemos leer las palabras, pero no podemos hacer que funcionen.
¿Por qué leer sobre flores cuando podemos recolectarlas?
Leer sobre verduras es casi tan feo como comerlas.
¡Leerlo nos llevaría una eternidad!
Señora Wickerbottom, ¿puede hacernos un velador?
Es el velador más brillante que hemos visto.
Tratamos de no pensar mucho en la luna...
«Existe la creencia de que, para hacer llover, hay que matar una...» Oh...
Cuando vemos que alguien levanta un libro pesado, nos ponemos nerviosos...
¿Qué más se puede saber sobre los árboles?
Es hora de ir a la camita...
Ni muy caliente, ni muy frío: la temperatura justa. ¿Ya escuchamos este cuento?
¿Por qué las páginas están babosas?
¿Quién tendría miedo de las arañas?
¡Bumeranranrán!
¡Alguien se olvidó el pie adentro!
¡Ay, no! A lo mejor podemos arreglarlo.
Sobre todo, raspa mucho.
¡No soy un bicho! Somos un arácnido.
¡Hay algas flotando en el agua!
Le cortamos el pelo.
Sería más feliz si la plantáramos.
¡Es una de mis cosas favoritas!
¡Vamos a envolver algo para más tarde!
Sigue saltando, conejito.