Palabras de la Constante
¡Mmmm! ¡A comer!
Ufa, no hay nada dentro.
¡Para hacer cosas ricas!
Listo.
¡Oh! ¿Podemos usarlo, porfi?
¡Viva, estamos acampando!
Déjanos ayudar.
¡Guau! ¡Una papa!
Echamos un vistazo dentro. Algunas parecían rocas, no papas.
Tiene una pinta muy refinada.
¡Guau! Es genial y se come.
Ahora es una papa cocida.
El señor Wolfgang se alegrará mucho.
Podemos plantarlas para descubrir qué son.
A mamá le gustaría este bonito helecho.
Mamá nunca me deja comerlos.
La señora Wickerbottom dice que no deberíamos llevarnos cosas ajenas.
Tendremos que llenarla en alguna parte.
La regadera que tenía en casa era muy distinta a esta.
¡Es un bravucón!
Parece un pájaro simpático.
Ya te tengo.
A mimir.
¡Es una calabaza enorme!
¡Ñam!
¡Queremos un trozo grande, por favor!
Ahora está caliente.
¡Como las que hacíamos en casa!
Vamos a tallarle una cara espeluznante.
Podríamos plantar algo con ellas.
Wigfrid nos está enseñando a pelear con esto.
¡Nos ciega los pobres ojos de araña!
¿Oyeron algo?
Veo el conocimiento que nada en su interior.
Ahora no tendremos que dejar un rastro de migajas de pan.
Esperemos que sea bueno.
Creo que tiene hambre.
Es bastante bonito.
La hiedra crece por todas partes.
Guau. Qué hermosa.
Se parece a la cabra simpática que conocimos.
Hay muchas estatuas por aquí.
Tranquilo, abuelo.
Oh, ya no quedan bayas.
Ahora tenemos un lugar donde poner la comida.
Podemos plantarlas para descubrir qué son.
Podemos cocinar cosas aquí.
Es un poco pequeño.
Podríamos intercambiarla por algo pequeño.
¿Qué podremos comprar con esto?