Palabras de la Constante
Quizás eso fue demasiado.
¿Podría ser nuestro amigo?
Veo cómo le ruge la barriga.
¡Shhh! Está soñando.
Pobrecito. ¡Parece tan hambriento!
¡Eh, peque! ¿Quieres jugar?
¡Unas pocas más y sería un buen bocado!
Durará más así.
¡No nos muerdas!
Vamos a olfatear a ese torturol.
Wendy nos desafió a beberlo...
Se volvió todo podrido... ¡Yujuu!
¿Se está pudriendo? ¿Eso es bueno?
¡Huele a que está listo!
¡Quizás solo necesita un abrazo!
Deberíamos pegar cosas con la parte puntiaguda.
¡Wigfrid hace que parezca genial!
De verdad que no la quiero.
¡Ay, cómo pincha!
¡Hace que nuestros pelos tengan estática!
¡Seguro que al señor Warly no le importará que lo usemos!
¡Buf, ah! ¡Cómo pica!
Tendremos muy mal aliento. ¡Yupi!
¡Mmm, salado!
¡Convierte cualquier cosa en postre!
Otra amiga perdida.
Las arañas nos entienden.
¡Ahhh! Creo que está soñando.
Parece cómodo allí dentro.
Sabemos qué alegrará a nuestras arañamigas: ¡decorar su casa!
¡Una cápsula de amigas portátil!
No quiero saber de dónde viene.
Muy perturbador...
Podríamos soportar vivir allí.
Podríamos soportar vivir allí.
¿Mamá de piernas largas?
Nuestras amigas viven allí.
¡Nos sentimos mejor cuando están cerca!
Sana sana, colita de araña.
¡Amigas!
¡Lo siento!
Estas amigas tienen una pinta... rara.
Buenas noches, amiga aterradora.
Según la señora Wickerbottom, nuestros amigos deben irse si no se comportan.
Ármanos una telaraña.
Perdónanos, hermana.
¡Nos protegerá!
Son tan bonitas cuando duermen.
Tal vez nos puedan enseñar a nadar.
¡Podríamos llamar a nuestras amigas arañas!