Palabras de la Constante
Esto está perfecto. Excepto por el olor.
Esta tiene muchas algas.
Esta está demasiado blandita.
Esta está demasiado dura.
Un instrumento de destrucción.
Es más letal que antes.
Riesgo de asfixia.
La cena tiene buena pinta.
No sabes la cantidad de vida que se puede extraer de la muerte y los huesos.
Se quemó del todo.
Extraño mis libros de poesía.
Las abejas viven una vida tan corta y fútil.
¿Me enseñará a volar lejos de aquí?
El tomo para acabar con todo...
No querría tener tal poder.
¿Y si dejamos este mundo hecho cenizas?
Pobre pez. Asesinado tan fácilmente.
Hay poder en las palabras.
Imaginen un campo lleno de flores rojas...
Su especialidad no es mantener cosas con vida.
Ayudamos a las plantas crecer solo para sacrificarlas en su mejor momento.
No nos salvará de la oscuridad para siempre.
Cuanto más brillante es la luz, más profundas las sombras.
Que la luna nos observe una vez más.
Ah... Yo quería que haya más velas y cantos.
Se ve tan... aburrido.
¿Qué secretos esconde el bosque?
¿Imparte un sueño eterno?
¿Qué importancia tiene? Siempre estaré fría por dentro.
¿Necesita este mundo más bestias?
¡No le tengo miedo a las arañas!
La muerte regresa al remitente.
Me llevará de un lugar incómodo a otro.
Una pantomima rota de lo que alguna vez fue.
Ah, para librar al mundo de la pelusa.
Una cárcel para pequeños insectos.
Son solo algas.
Aquí no hay más algas.
Es como un látigo baboso.
Ya ni siquiera recuerdo lo que había dentro...
Abigail siempre me ayudaba a atar el lazo.
Qué vida tan atormentada debe de tener.
Has sido rápido, conejito, pero la muerte siempre te alcanza.
Ha ardido inefablemente.
Ya soy prácticamente invisible...
No me esperaba eso.
Bonita, pero efímera.
Tengo su vida en mis manos.
¡Veamos cómo sales de esta trampa azucarada!
Ya no puede volar la mariposa.