Palabras de la Constante
Esta tierra está quemada y muerta.
¿Qué semillas debo sembrar?
El barro se alimenta de la suciedad para crecer.
Esta tierra está fría y muerta.
Debo preparar las semillas para su entierro.
Todo ese trabajo para nada...
Qué crueldad que debo robar los frutos de tu trabajo.
¿Cómo creció tanto?
El destino trágico de toda la maleza es ser rechazada del jardín.
Una planta.
A pesar de todos los horrores del mundo, parece que desea vivir.
No hay nada que pueda hacer.
Muerte y descomposición.
¿Está frío y solitario allí en la tierra?
Está creciendo contra el suelo.
Supongo que debería encontrar un lugar para la huerta.
Tú no perteneces aquí.
Dará mucha corriente.
¡Cuac, cuac!
Tal... tal vez garabatee algo... Cuando nadie esté mirando.
Una pluma de canario, dorada como la jaula de oro.
Una pluma suave, negra como la oscuridad eterna.
Una pluma de petirrojo, roja como la sangre.
Una pluma de pinzón de las nieves, blanca como la luz al final del túnel.
Me pregunto lo que hizo.
Una especie de barrera emocional, pero de madera.
¿Mantendrá a los demás dentro o fuera?
Podríamos utilizarlo para construir una puerta.
Podríamos utilizarlo para construir una valla.
Hasta las piezas desechadas pueden servir.
Las vallas caóticas deben ser ordenadas.
Un cubo de suciedad.
Es tan festivo como yo me siento.
Es tan colorinche que me duelen los ojos.
Abigail siempre me dijo que estaba lleno de avispas.
El higo se esconde bajo su carcaza de pasta.
Los trozos de higo parecen corazoncitos agujereados.
Cualquier avispa que tuviese se debe haber quemado.
Para llamar a la muerte desde el cielo.
Solo necesita encenderse.
Un pequeño brillo en la oscuridad.
Luces diminutas, escondidas del mundo en mi bolsillo.
Su disposición es ardiente.
Arde muchísimo.
Papá tenía una similar. Aunque no creo que haya prendido fuego nada.
¡No te rindas, llamita!
Una llama para mantener los horres a raya.
¡Este fuego arde con pasión!
Está perdiendo la voluntad de seguir.
Es agradable.