Palabras de la Constante
La cubierta es de cristal macizo.
¡Atrás, peligroso súbdito del mal!
Los restos de una bestia malvada.
Hasta siempre.
Murió.
Deberías haber perseverado en la muerte.
Hogar de las criaturas más viles.
Sacado desde la raíz.
Causa muerte desde la distancia
Que no pueda oírlo no significa que sea silencioso.
Es felizmente ignorante.
No está flotando, todavía.
Llegó a su estado natural.
Trozos rotos de mi corazón.
Ah, si mi barco se chocase con eso...
Se derritió un poco.
Se derritió un poco.
Es tan frío como mi corazón.
El helado nunca podría reemplazar a Abigail.
Mantiene la cabeza fría.
Tiene un corazón frío y muerto.
Nada nos puede aislar de los horrores de este mundo.
Un báculo para congelar.
Es como el frío que siento en mi interior.
Me está llamando por mi nombre.
Es fría y negra.
No me pueden mostrar lo que estoy buscando.
Cuando me miro en el espejo, es como Abigail estuviera aquí.
Quisiera un veneno menos apestoso, por favor.
Supongo que... me lo merecía.
La cantidad perfecta de mermelada.
Son como frijoles que nunca conocerán la vida.
¿Habrá algo que valga la pena escondido aquí?
Sin nada, por favor. ¿Para qué esperar más?
Carne, ensartada justo por el centro.
Es... No lo sé... Ay.
Los hilos son tan resbaladizos que apenas aguantan.
Las cosas que hacemos por sustento.
La sacamos del mar y luego le sacamos el mar de adentro.
Una abeja sin conciencia.
Quédate quieta, pequeña.
No habrá más diversión.
Esto no es carne de ave.
Solo servirá para una distracción temporal.
La felicidad es efímera.
Los engaña con la promesa de sustento.
Solo servirá para una distracción temporal.
Todo tiene un final.
Donde van las bestias salvajes.
Se olvidaron de mí.