Palabras de la Constante
Ha viajado tan lejos...
Ahora nunca morirá...
Ahora nunca morirá...
¿Una torre? ¿O es un castillo?
El tiempo lo erosiona todo.
Este es el camino más fácil para salir de este lugar.
Una cuerda sobre un abismo.
Espero que la encuentres.
Se lo quitamos a las abejas bebés.
Trozos rotos de piedra.
A Abigail le hubiera encantado esta corona.
Posee el poder de los ancestros.
Un montón de sueños rotos.
Está tocado por la muerte.
Juzga todo mi ser.
Solo me estoy llevando lo que es mío.
Si como si no le pesara ya el yugo de la vida...
Demasiada extravagancia me da indigestión.
Cuanto más alto te sientes, más caes.
Ah, cómo doblegamos a las criaturas a nuestras malas intenciones.
Tiene alas, pero nunca volará.
No tengo muchas ganas de bailar.
Solo prolongará lo inevitable.
A las bestias les encanta...
Salado como las lágrimas.
Casi tan salado como mis lágrimas de amargura.
Esas figuras no pueden ser naturales.
El ciclo comienza de nuevo.
Quedó completamente destruido.
La burla de una infancia estropeada.
Apunta a mi corazón...
Me llama.
Incluso este obelisco me abandonó.
Destinado a las llamas.
No le queda mucho en este mundo...
Está en el precipicio...
Está intentando crecer.
Quizá la próxima vez, pequeñín.
El calor opresivo acabó con este.
Si tengo suerte, me moriré de aburrimiento.
Enemistarse con cuervos da siempre mala suerte.
Ahora los cuervos estarán en paz.
¿Quién querría asustar cuervos?
La llama purificó a esta pobre alma infeliz.
Una página perdida y solitaria.
Mi cabeza estará a salvo. Mi dignidad, en cambio...
No encontraré lo que estoy buscando, sin importar qué tan lejos mire.
Abigail... Serás la muerte, yo seré la escultora...
No puedo estar decepcionada... Si no espero nada...
Parece... divertido...