Palabras de la Constante
Regresará, algún día.
La belleza se marchita con el tiempo.
La oscuridad de este mundo lo ha corrompido.
Ah... Se escapó.
Tanta belleza dentro. ¿Escapará algún día?
Sellado para siempre.
Abigail, ¿tú estás haciendo eso?
No pertenecía a este mundo.
¿Qué cosas horribles se esconden dentro?
Siento cómo la luz extraña me atrae, como una polilla al fuego.
Su presencia marca el límite de lo desconocido.
Fragmentos de un material poderoso.
Una brasa que arde con la materia de las pesadillas.
Y así termina siempre. Yo sola.
Es la luz que debo seguir.
Nos perdimos.
Tan cerca y la vez tan lejos.
No queda nada, solo polvo.
Nadie puede esconderse de su propio destino para siempre.
Lo que buscamos está muy lejos de nuestro alcance.
Espero que encuentres lo que estás buscando.
Me guía hacia un tesoro que no puedo obtener.
Una hierba de lo más persistente.
Un bálsamo para aliviar mi sufrimiento.
Tráganos enteras y pon fin a nuestra miseria.
Creo que me reuniré con Abigail pronto.
Así está mi corazón.
Mira qué caprichoso es... Debemos matarlo.
Algo ha llenado el vacío. En la tierra, quiero decir.
Rojo como la sangre del corazón.
Su carne es mucho más sangrienta ahora.
Parece un corazón gigante. ¿Lo corto a la mitad?
La vida que contienen es un misterio.
Un poco de elegancia para ayudar a olvidar la naturaleza ineludible.
La oscuridad lo ha cambiado.
Un pequeño baluarte contra la noche.
La comida reconfortante no me reconforta, pero comeré un poco.
El camino está claro.
Para cuando no quiera estar sola...
Llévame lejos de aquí.
Ha salido del vientre de la esfinge.
Un puñado de sustento.
Caerás.
¿No-sé-qué eléctrico?
Las simples hierbas se han convertido en algo mortal.
Te pincha y atrapa.
Si me hubiese tragado entera...
Es una estrella de mar.
Una malvada sorpresa subterránea.
La muerte llega cuando menos lo esperas.