Palabras de la Constante
No hay nada como acostarse en el heno.
Es una trabajadora increíble.
Los trabajadores tienen que cuidarse unos a otros.
¡Un incendio en la fábrica!
¡Un trabajo excelente, abejas!
Es como una cadena de montaje. ¡Qué ocupadas están!
¿¡Dónde está esa ética laboral estelar, abejas!?
¡Un trabajo excelente, abejas!
Trabajaron mucho.
¡Un incendio en la fábrica!
¡Un trabajo excelente, abejas!
Ah. Interesante construcción.
¿¡Dónde está esa ética laboral estelar, abejas!?
¡Un trabajo excelente, abejas!
Trabajaron mucho.
Qué mala suerte.
No era su hora.
Ahora somos amigos.
Parece que me hice un amigo.
Je. Pedazo de bicho.
¡Somos compas!
¡Ja! Qué vulgar.
¡Detén esa actitud antes de que yo te detenga!
¡Te estás ablandando!
¡Guau! ¡Estás en plena forma!
Qué perezoso.
¡Hora de comer!
Parece reservado.
Mi bífalo trabajó muy duro, debería obtener una recompensa.
Huele, pero da calor.
Supongo que tendré que fabricar otro.
Bastante elegante para un bífalo.
Vamos a poner a este bífalo más presentable.
¡Hora de construir!
¡Seguro que al bífalo le gusta esa campana!
¡La monarquía es un sistema de gobierno anticuado!
Respetar a las abejas significa respetar los aguijones.
Están trabajando.
Suena como el zumbido de un motor.
A ese tipo no le preocupan los demás. Uf.
¡Es la reina de las abejas!
Qué pegajoso. Será mejor no andar por encima.
Juro que esa cosa ha crecido.
¡Sí! Le daría un martillazo.
Huele bastante bien.
Nunca me gustó el perfume. Y ahora me gusta menos.
Vuelve a tu jaula.
Siempre hay una estampida cuando suena la alarma para irse a casa.
¿Es un mecanismo de relojería? ¿Puedo mirar dentro?
Esa chica sabe bien cómo actuar.