Palabras de la Constante
Parece que se puede mover.
No soy lo bastante alta.
Desde que llegué, todo ha sido una cosa de locos.
Un viejo platanero quemado.
El plátano caramelizado es lo mejor.
Es un, eh, platanero.
¡A las profundidades!
Están al máximo de capacidad ahí abajo.
No, no quiero que se me pongan negros los pulmones.
Otro día, otra cueva espeluznante.
¿Es sensato adentrarse?
Bah, está lleno ahí arriba.
No necesito aire fresco.
Apenas recuerdo cómo es la superficie.
¡Echa un vistazo a este pequeño helecho!
¡Esto sí está rico!
Hay en todas partes.
La habré perdido... pero olvidó algo aquí.
Charlie... ¿Ahora en qué lío me estás metiendo?
Quieres algo, ¿eh?
No es posible complacer a todos.
Todos deben cumplir su papel, ¿eh?
¡Charlie, espera!
¿Quién construiría un escenario aquí? Oh...
Un montón de piezas de repuesto.
Un montón de piezas de repuesto.
Un montón de piezas de repuesto.
Me gusta esta.
Parece tan real que siento el temblor en la tierra.
Vaya cara tienes, amigo.
Qué bestia desgraciada.
Aw, es igual a mi bífalo.
Me pregunto si podría tallar ese sombrero.
No se me dan bien los juegos de ingenio.
Eso no debería moverse.
Es como si me estuviera mirando.
¡Mira cómo holgazanea!
Oh, ¿qué tienes ahí? Oh...
Un buen chico como ninguno.
Una escultura de ese bicho malvado.
Eh, Max, ¡ustedes tienen un montón de cosas en común!
Parece tan real que casi puedo oler su mal aliento.
Ja. Tiene cara de sorpresa, ¿no?
Casi que luce bien.
Nadie puede ganarnos a mí y mis colegas.
¡Ojo (de estatua) por ojo (de monstruo)!
Un busto poco robusto. ¡Ja!
Un poco realista para mi gusto.
Uf, no me recuerdes la comida.
No sé si esto es una gran obra de ingeniería o una estupidez. De cualquier manera, me gusta.