Palabras de la Constante
Creo que sé todo lo que necesito saber.
Creo que ya aprendí todo lo que tengo que saber sobre eso.
Bueno, se terminó el agua.
Tengo que conseguir más agua.
No, ¿ves? Eso no va ahí.
Tengo que usar otro plato. O eso parece.
Parece que es el mismo plato...
¡Momento, puedo hacerlo! Solo debo acostumbrarme.
¡Eso fue de práctica!
Vamos, Walter. En el momento justo, como dice en el manual.
Eso va contra las reglas.
¿Te gustan los programas de radio? Escuchaba uno de terror muy bueno.
¡No quiero que los monstruos del pantano se enojen!
Iré a revisar en mis provisiones.
Esperaré... a que termines.
¿No sería de mala educación?
Quizá si pregunto con amabilidad...
Escapó por los pelos. Ja, qué gracioso, Walter.
No parece de buena educación...
¡Ey, despacio! Solo quiero comerte.
Ah. ¡Olvidé los corredores!
Allí no cabe más nada.
Los pioneros del pinar poseemos paciencia. Pero... apúrate, ¿quieres?
Eso va contra las reglas.
La verdad, preferiría cocinar con una fogata...
Perdón, ya no me interesa.
Je. Ya sabía eso.
Vamos, Walter. ¡Concéntrate! No te distraigas.
Mmm... Esos monos no saben hacer buenos mapas.
Momento... Este mapa está mal.
Este no es lugar para un cuento de terror...
Debería esperar a que oscurezca para que dé más miedo.
Necesito una fogata para ambientar.
Eso no va ahí.
¡Ya la toqué!
Ya tengo todos los amiguitos peludos que puedo controlar.
No creo que funcione.
Momento, quiero ver más de cerca ese monstruo.
Creo que necesito otra llave.
Me parece que no es lo que tengo que usar en esta situación.
Diantre, olvidé buscar algo para envolver.
Quizás no debería...
¡Ey! ¿Qué escribes?
Debe haber otro concurso en alguna parte.
¿Se habrá tomado el día?
Ya sabemos esto. ¿No, Woby?
No funcionará.
¡Lo logré!
Si estuviera en casa, me darían una insignia por eso.
¡Ahí vienen!