Palabras de la Constante
Es MUY peludo.
No me gusta un pelo.
¡Tengo que proteger mi cabeza! Ahí guardo las ideas.
Hay algo asqueroso ahí dentro.
Eso es lo que escupo después de un largo día en la fábrica.
Se rompió, pero podría reciclarse en algo útil.
¡Ja! ¡Eres tan pequeñito!
¿Tienes ganas de picar algo? ¡Ja!
Que duermas bien, pajarillo.
Uf, no tienes buena pinta.
Para ser un lúgubre recordatorio de mi propia mortalidad eres muy tierno, eh.
A mí me parece que es comida.
Carne para llevar.
Guárdate tu saliva para ti, amigo.
Adelante, pequeño torturol.
No me gustaría tomar ni un sorbo de esa cosa.
Esto parece algo potente.
Esta cosa se toma su tiempo.
No creo que pueda oler peor que esto, ¡debe estar listo!
Parece el viejo capataz. ¡Ja!
Qué rudimentaria.
¡Qué arma tan elegante!
¡Fíjate en este taladro!
Nunca pasaría la inspección.
¿Una lanza con rayos? ¿Qué más van a inventar?
¡Esto es un buen ejemplo de ingeniería!
Solo al olerlo ya se me saltan las lágrimas.
Guau. Este polvo sí que huele.
Me apetecen mucho unas papas fritas.
Ahora solo necesito unos panqueques para poderles echar esto por encima.
¡No se puede dormir en el trabajo!
No me gustas.
¡Vuelve al trabajo!
Será mejor que no me meta con eso.
Mejorando el hogar, ¿eh?
Creo que no sería prudente plantarlo.
¡Ja! Qué indecente.
Qué repugnante.
Una roca llena de arañas. Genial.
Una roca llena de arañas. Genial.
Será mejor que me aleje de ella.
¡Qué araña tan desagradable!
Eres un verdadero pillo, ¿eh?
No me parece una buena comida.
Sabes que puedo verte, ¿no?
No te levantes.
¡Puaj! ¿¿Qué le pasa??
Está K.O. Por ahora.
Creo que solo se puede usar por un especialista en arañas.
¡Uf, yo puedo escupir más lejos!