Palabras de la Constante
Un trozo de suelo extraño.
Un trozo de suelo extraño.
Un trozo de suelo de césped.
Un trozo de suelo blando.
Un trozo de suelo bonito.
Un trozo de suelo arenoso.
Un trozo de suelo.
Un trozo de suelo.
Un trozo de suelo.
Un trozo de suelo fangoso.
Un trozo de suelo bonito.
Un trozo de camino.
Un trozo de suelo rocoso.
Un trozo de suelo.
Un trozo de suelo.
Un trozo de suelo.
Un trozo de suelo.
Un trozo de suelo.
Un trozo de suelo.
Un trozo de suelo arenoso.
Un trozo de suelo.
Un trozo de suelo arenoso.
Un trozo de suelo.
Un trozo de suelo.
Un trozo de suelo.
¡Cenaremos bien esta noche!
Un nabo fresco y maduro.
Prefiero no comérmelo solo.
No tengo ni idea de qué son las semillas.
Acércate, tortuga.
Un fuego impresionante.
Completamente carbonizado.
No tendré que volver a hacerlo por un rato.
No tiene buen aspecto.
Un árbol delgado.
Pertenece a la tierra.
No merece la pena ni talarlo.
Se parece a ese mago de pacotilla.
¡Podría romperlas como si fueran ramitas! ¡Ja!
No puedo evitar admirar el trabajo.
¡Vamos, solo quiero desarmarte un poquito!
Sirve su propósito.
Comida elegante.
¿¡Qué tipo de cabeza de chorlito deja las cosas a medio construir!?
¡Si lo comes desde la sartén, no tienes que lavar platos!
Qué desperdicio.
Me vendría bien uno después de un largo día.
Parece que requiere mucho trabajo minucioso con hilo y aguja.
Puedo trabajar con cualquier material.
Algunos creen que es mejor quedarse en la oscuridad.