Palabras de la Constante
Mejor eso que un árbol.
Ay. ¿Es que no parezco ya lo suficientemente fortachón?
¿Me das mi camisa a cuadros ya que estás ahí?
¿Ves algún bífalo por aquí, Lucy?
Tengo que esperar que le crezca el pelo.
Debí haberlo devuelto.
Con eso no basta, ¿eh?
Tengo que poner algo ahí.
Ay, perdón. Alguien ya lo está usando.
Perdón. Planos equivocados.
Vaya, no encaja ahí.
Lo intentaré de nuevo cuando todo se haya calmado.
Esa no es realmente mi especialidad, lo siento.
Ten cuidado ahora, que no se queme.
Tengo que acercarme, ¿eh?
Mejor esperar a que esté lista la comida, ¿no?
¡Lo siento! Esperaré a que hayas terminado.
Primero debo asegurarme de que no haya nada dentro.
No lo lograré a menos que tenga el objeto delante de mí.
El agua de mar no suele servir para regar la huerta.
Esta pequeña caña no va a servirme de mucho.
¡No lo digas, Lucy!
Lucy nunca me dejaría en paz si no lo intentase.
Lo volveré a intentar dentro de un rato.
No funcionó. Probablemente sea mejor así.
No es de buena educación colarse en la fila.
Tenía que intentarlo, ¿no?
No creo que... eh...
No tiene sentido tener dos recetas iguales.
Ya hay algo ahí.
No, esto así no es.
Hoy no.
Necesita un tronco mágico, ¿eh?
Necesita una espora de hongo, ¿eh?
No creo que sean aptos para este clima.
No creo que esa funcione aquí.
Parece que no funciona en las cuevas, eh.
Cálmate, no entiendo ni una palabra de lo que estás diciendo.
No parece muy inteligente.
A mí no me parece una roca mágica.
Personalmente, prefiero la madera.
No. Ahí va algo largo y delgado, pero esto no.
Esperaré hasta que pase el peligro.
Le vendría bien una limpieza primero.
Ahora no puedo hacer eso. Pronto oscurecerá.
Tengo que esperar un poco.
Está durmiendo.
Probablemente deba usar lo que hay ahí primero.
No tiene sentido vestirla cuando nadie la verá, ¿no?
Hay que esperar a que vuelva a crecer el arbolito, eh.