Palabras de la Constante
No conozco la canción. Quizá no la lanzaron en Canadá.
¡Asquerosa!
¡Asquerosa! ¡Y deliciosa! ¡Es tan confuso!
Mi pelo no es de ese color. Al menos mi barba no.
¡Qué oso tan grande!
¡Ahumado!
¡Es un montón de tocino!
Pues qué mal, ¿eh?
Mantiene las cosas frescas, ¿eh?
Una excelente prenda de abrigo.
¡Es tan gruesa como mi cabeza!
La bestia tiene suerte de ser nuestra amiga y no nuestra cena, ¿eh?
Me encanta acampar.
Dormí en peores condiciones en el campamento maderero.
Hace crecer las flores.
¿Ahora qué hago con ella?
¡No, las abejas no!
¡Un sustituto del jarabe de arce!
¡Qué zumbido!
Ya con solo mirarla me da hambre.
¡Un sustituto del jarabe de arce!
Si esperara, podría conseguir más.
¡No, las abejas no!
¡Un sustituto del jarabe de arce!
¡Así que de ahí salen esas abejas!
Ya con solo mirarla me da hambre.
¡Un sustituto del jarabe de arce!
Si esperara, podría conseguir más.
No parece con vida.
Es como perder a mi segundo mejor amigo.
Me gusta su actitud.
Creo que le simpatizo.
Huele a establo.
¡Es un bicho apestoso, pero es un gran amigo!
Anímate, ¿eh?
¿Por qué estás tan cabizbajo, amigo?
¡Estás casi tan grande como un alce!
Lo siento. ¿Quieres dar un paseo?
Está dormido como un tronco.
¡Ven a comer!
¡Ahora soy el rey de los bífalos!
¿Qué tal si le doy algo rico para comer a mi bífalo, eh?
Es como mi barba.
No puedo hacer mucho con eso.
Me parece demasiado...
Bueno, a ver qué puedo hacer.
Tendría que armar eso, ¿eh?
A los bífalos les gusta mucho el sonido.
Esperemos que nadie sea alérgico, ¿eh?
Así las abejas no se te acercan a los ojos.