Palabras de la Constante
Te contaré a qué sabe, Lucy.
Se derrite en tu boca, no en tu mano.
No me gustan mucho los bichos.
Está bastante bueno.
A Lucy no le gusta que coma picante.
No te preocupes. Comeré por los dos, Lucy.
Una mazorca común y corriente.
Vaya, esta golosina tiene muchas patas.
Estos no vomitan. Me gustan.
No estoy seguro de que sea comida, ¿eh?
Eh, no me disgustan.
Te contaré a qué sabe, Lucy.
No está mal, ¿eh?
Una bebida robusta.
Qué fuerte, eh.
No está mal.
Nunca sustituirá a un buen leño.
No sé si quiero más transformaciones en mi vida.
Es falso, eh.
Es bonito. Debería colgarlo en alguna parte.
Quedaría bien en algún árbol.
¿Quieres decorar, Lucy?
Te voy a colgar, eh.
¡Argh! Me gustaría colgar uno de verdad así.
Qué desperdicio de buen jamón.
Todo el mundo comete errores, ¿eh?
Da buenos golpes.
No está rellena de plumón de ganso, ¿no?
Por lo menos no está rellena de plumas.
Huele a dormir al aire libre.
Igual es mejor que una rellena de plumas asquerosas.
Es para un reto, ¿eh? De acuerdo, acepto.
Prefiero la tela a cuadros.
Salud en forma pegajosa.
Ay, vaya. Qué pestilencia.
Alguien le daría mejor uso que yo.
Se ha enfriado, ¿eh?
¡Brrr! Está congelada.
Las llamamos «rocas nocturnas» en mi tierra.
¡Podría talar durante el invierno con eso en el bolsillo!
Se está poniendo un poco... tibia.
¿Lista para podar, Lucy?
Las cosas sí que crecen rápido por aquí.
No es una criatura muy amistosa, ¿eh?
Ahora sí parece un verdadero hogar.
Este lugar ha visto días mejores.
Creo que esa vieja cascaruda nos ha tomado cariño, ¿eh?
Una caracola llena de caracolas, ¿eh?
Solo trataba de ayudar...
Vamos, Lucy, ¡encontremos a esa cangreja!