Palabras de la Constante
¡Qué desgraciada tan astuta!
Está muerta, ¿eh?
No quiero tener nada que ver con eso, sea lo que sea.
Dejemos que siga durmiendo.
Un buen trabajo de carpintería, niño.
¡Escupir es de mala educación!
¡Fantástico!
¿Ahora son amarillas?
Estás roncando a ocho patas sueltas.
Respeto su afinidad por los árboles gigantes.
¿Estás planeando una fiestita?
¡Una piña roja flotante!
Un día podría ser un árbol.
¡Las esporas estallan como fuegos artificiales del 1 de julio!
¡Nos ha visitado un duende del bosque, Lucy!
Un día podría ser un árbol.
¡Una piña azul voladora!
Un día podría ser un árbol.
Qué bichos inquietos, ¿eh?
Por lo menos no provocará un incendio forestal.
Bueno, no es poca cosa.
Una especie de magia vegetal.
Prefiero talar los árboles yo mismo.
Ojalá no hubiera visto eso.
No es mi estilo.
No es mi estilo.
Ojalá no hubiera visto eso.
No me interesan mucho las rocas.
No me interesan mucho las rocas.
Una lección de anatomía ambulante.
Ese combustible se le ha subido a la cabeza.
No hay motivo para que exista.
¿Qué te parece, Lucy? ¿Vemos hacia dónde nos lleva?
Tenía algunas cosas interesantes dentro, ¿eh?
Qué estatua tan curiosa, ¿eh?
Has perdido la cabeza, ¿eh?
De vuelta a la naturaleza, ¿eh?
Luego me reiré del él por esto, ¿eh?
Qué elegante.
Sí que es alta, ¿eh?
No sé si la entiendo.
Sería una maceta genial.
Eso le devolveré el brillo al hacha.
Me gusta saber adónde voy.
Primero deberíamos armar la base del barco.
¡Ay! Pincha.
Se ve un poco duro para mi trasero.
Está descansando un poco, ¿eh?
¿Qué tipo de madera es esta?
¿Qué tipo de madera es esta?