Palabras de la Constante
No será seguro cuando llegue el invierno.
Hay morsas cerca, ¿eh?
Tenía caries, ¿eh?
Eso fue de mala educación, ¿eh?
¡Pensé que habías dicho que sabías construir una fogata!
¡Hola, Walter! Qué alegría ver a alguien de mi tierra.
Vamos, niño, consigámoste un corazón.
¡Esta vez no alcanza con pedir perdón!
¡Gracias por cuidarme, Walter!
¡Mira eso! Tiene una hoja de arce.
¡Ay! Me sorprende que tenga un gancho derecho tan fuerte.
¡Oye! ¡Fíjate por dónde quemas!
Ya era hora de que vinieras de visita, Wanda.
¡Estoy buscando un corazón! Dame un minuto, ¿eh?
Lucy y yo creemos que es hora de que te detengamos, Wanda.
Me alegro de que estés aquí, Wanda.
La madera sí que sabe arder.
Ahora no es muy útil, ¿eh?
Es difícil mantenerse limpio y pulcro en el bosque.
Ese bicho podría tirar de un trineo solo.
Quemado y más negro que un montón de pucks.
Alguien dejó fiambre a este perro.
No es algo que se vea todos los días, ¿eh, Lucy?
Crees que puedes meterte conmigo, ¿eh?
Se ha quemado.
Hay que calentar esta perrera, ¿eh?
Bien calentito.
Cuidado con dónde golpeas, Warly.
Ojo con ese fuego, Warly.
¡Warly, amigo! ¿Cómo te va?
Bueno, no sirve llorar sobre la leche derramada.
¡Te voy a convertir en un suflé!
Warly es un tipazo.
Qué intimidante, ¿eh, Lucy?
¿Por qué están tan enojadas esas abejas?
Debe ser divertido lanzarlos.
Se quedó sin agua.
Es mi turno de regar el jardín.
¿Cómo puede haber tanta agua en una sandía?
Un diez por la creatividad.
¡¿Madera Y comida?!
No me convence esto de la fruta asada...
¡Esa sí que es grande!
Tal vez podría plantarlas.
¡Esa flor es alta como un pino!
Solo es un retoño.
Estás pidiendo que te talen.
¿Dónde causarás el mínimo daño posible?
Es una pena que la madera sea tan inflamable.
¡Mira cuánto árbol!