Palabras de la Constante
¡Ya se devoraron esta alma! ¡Jiu, ju!
Lo intentaré de nuevo en otro momento.
Su alma no puede volver aquí.
Que los mortales se diviertan si les place. Ya les mostraré cómo se hace.
Qué retroceso. No quiere eso.
Su alma no está en este momento.
¡No podemos aprender lo que ya sabemos!
¡Ya hay un plato listo, y tiene pinta de rico!
No, no, no.
No hay ningún cuerpo al que pueda regresar.
Su barriga ruge porque ansía el alma de un tronco.
Expongo que solo hay lugar para un hongo.
No quiere echar raíces aquí.
¡No cabría ni aunque quisiera!
¡Ah, la luna, aquí no veo ninguna!
Hablo en lenguas, pero no esa.
Nos conviene que no.
¡No cabría ni aunque quisiera!
¡No me parece! ¡No, no, no!
¡Eso está muy mal, sí, sí!
¡Nuestras almas están en peligro mortal!
Este hermoso caos me inhibe.
¡Se nos viene la noche!
La agenda de su majestad debe ser una locura, ¡jiu, ju!
Su mente habita en otro plano.
Ya está lleno.
Ese sombrero quedará apretado en mi bolsillo atiborrado.
¡Un momento! No tiene nada dentro.
¡Qué prisma tan exigente!
El color está mal, mal, mal.
Parece en verdad tonto, ¡jiu, ju!
Primero tengo que hacer que se centre.
Su alma no está en este momento.
¡Está hasta el tope!
Su mente habita en otro plano.
Primero tengo que hacer que se centre.
Su alma no está en este momento.
¡Está hasta el tope!
Su mente habita en otro plano.
¡No podemos aprender lo que ya sabemos!
El bicho de hojalata no tiene ánimos de charla.
Es la verdad, en ti no funcionará.
¡La pucha! A mí no me escuchan.
Este sujeto está sujeto.
Mi amigo peludito está particularmente pendenciero.
Primero debo encontrar un bífalo propio.
¡Cálmate, amigo! No puedo engancharte si no vienes aquí conmigo.
¡Qué artefacto frustrante como un demonio! Estoy impresionado.
¡Quizá deba probar un nuevo rumbo! ¡Jiu, ju!
Mi disfraz de marinero fue un fracaso por entero.