Palabras de la Constante
No tengo ni la más remota idea de cómo usarlo.
El tiempo pasó y el salitre se apiló.
La corona de jardinero para usar de sombrero.
¡Salpicaré a todos mis camaradas con esto!
A las pruebas me remito.
Para remar y rematar.
¡Nada de nadar hoy!
Si nado, huelo a diablillo mojado.
¡Le daré la forma de un delicioso pastel de barro! Jiu, ju
¡Espero no hacerme bolas! ¡Jiu, ju!
Nunca hay que subestimar el poder de una pluma fuerte.
Nunca hay que subestimar el poder de una pluma fuerte.
¡Un temible flotador emplumado!
¡Un temible flotador emplumado!
Falta una pieza de este rompecabezas de pesca.
¡Esto no parece tan difícil!
Nunca hay que subestimar el poder de una pluma fuerte.
Nunca hay que subestimar el poder de una pluma fuerte.
¡Oh, cuántas bromas podría hacer con esto!
¡Una carnada para tentar a un pez descomunal!
¡Llueva o haga frío, el pez será mío!
¡Pescar en la nieve es lo que se viene!
¡Qué broma graciosa para los peces!
¡Qué broma graciosa para los peces!
¡Qué broma graciosa para los peces!
¡Qué broma graciosa para los peces!
¡Qué broma graciosa para los peces!
¡Qué broma graciosa para los peces!
Las almas me interesan más que las escamas.
¡Pez, barro eres!
¡Que nadie me robe mi róbalo!
¡Qué bonito! Tienes un alma que necesito.
Oooh, ¡qué deliciosamente supersticioso!
Parece que a esta la naturaleza le hizo una broma pesada.
Me temo que tu travesía se ha interrumpido.
Me temo que tu travesía se ha interrumpido.
¡Qué recibimiento más frío!
Es morado, pero no come gente.
Pim, pam, qué chiquito estás.
Esta alma es tan pequeña que ni vale la pena llevársela.
¡Mordiste el anzuelo y te tocó irte al cielo!
Es apenas más grande que un pececillo.
Este sí que explota, ¡jiu, ju!
Ha llegado la hoja de que te marches, ¡jiu, ju!
¿Qué pasaría si lo plantara en el jardín?
Es muy simpático. ¡Es un sol! Jiu, ju.
¡Un colega bromista!
¿Cómo te trata la vida marina?
Plantar un árbol en el mar es «descabellotado».
Crecen muy rápido.