Palabras de la Constante
Suelo o techo, según tu perspectiva.
Suelo o techo, según tu perspectiva.
Suelo o techo, según tu perspectiva.
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Suelo o techo, según tu perspectiva.
Suelo o techo, según tu perspectiva.
Suelo o techo, según tu perspectiva.
Suelo o techo, según tu perspectiva.
Suelo o techo, según tu perspectiva.
Suelo o techo, según tu perspectiva.
Un banquete mortal muy abundante.
Qué nabo chiquito.
Cocinado, pero no emplatado.
Unas semillitas peculiares por estos lares.
No podemos luchar nada cuando está encerrada.
¡Laralalaralá, el árbol arderá!
Bueno, fue divertido.
Una broma graciosa con el árbol.
¡Ese árbol parece muy enfermo! ¡Tremendo!
Un árbol flaquito de ramitas y palitos.
Quiere ser un árbol precioso.
Es solo un árbol bebé.
Este árbol ya tiene sus años.
¡Ramitas que se doblan y se rompen!
¡Mucho cuidado! ¡El problema se ha duplicado!
¡Mucho cuidado! ¡El problema se ha duplicado!
¡Nada de diablillos empapados hoy!
Otro plato más cocinado por los mortales.
¿Qué demonios es eso?
Un plato mortal. Mejor dicho, una sartén mortal.
¡Está podrido y corrompido!
No sé si es para sorber o morder.
¡Cuánta sofisticación!
Harapos de realidad. ¡Y viene en mi color!
Una capucha nocturna. Toda la luz oculta.
Causa muerte desde la distancia.
Un par de puntadas y la cosa queda reparada.
Solo sega césped, no almas.
La lluvia hiriente cae en este plano principalmente.
Jiu, ju, por lo menos parece interesante.
A los mortales les gustan mucho.
¿Un mecánico automático? Fantástico.
Con eso, se me zafarán un tornillo. ¡Jiu, ju!
Estos trocitos de metal me tendrán que bastar.
Dejaron todo esto tirado por el suelo.
¿Las notas de un visionario o los delirios de un demente? ¡Quién sabe!
¡Jiu, ju, ju! Es muy excéntrico.
¿Quieres que colabore con su lista de labores?