Palabras de la Constante
¡Un buen pepino está en camino!
¡Ji, ji, que te vaya bien!
¡Era solo una broma!
¡Creo que les he dado una buena sorpresa! ¡Ju, ju!
Menudo entuerto, la humedad ha vuelto.
Ha sido divertido, ¡hagámoslo otra vez!
Aunque sea chiquitita, me daría una cabezadita...
Un diablillo no puede estar todo el día trabajando. ¡Ju, ju!
¡Lo ayudé!
La noche se acerca. ¡Ji, ji!
¡Mmm! ¡Un alma libre!
Ni siquiera yo podría comérmelo.
¡Ay! ¡Ji, ji!
¡Puaj! Al menos las almas nunca se estropean.
¡Qué desagradable!
¡Prefiero comerme mi propia cola!
No voy a comer, así que bien podría darles todo esto a los mortales.
¡Me siento como un diablillo nuevecillo!
Una visión mortal, qué percal.
¡Tengo más brío que cualquier diablillo!
¡No me da la vida para tragarme esta bebida!
Ufff... puff...
Uf...
Qué... carga tan terrible...
Ji... ji... ji...
¡Ufff!
¡Los diablillos no están... hechos para esto!
Uf... puff...
¡No puedo... seguir!
¡Cómo... pesa... esto!
¡Me desterraron a la dimensión de la oscuridad!
¡Regreso a este plano existencial!
¡Podría haber muerto ahí dentro!
Supongo que no es una visita amistosa, ¿no? Ju, ju.
La luz del día espanta al ojo, ¡que alegría!
Ju, ju... ¿Quieres más diversión?
¡Perdí un abanico!
Empiezo a entender el sentido de su poder.
¡Qué ortigas tan dañinas!
Au... Espero que esa mata no tuviera ni una pizca de plata.
Adiós a los calores y fuera los ardores.
¡Uno de mis camaradas me invita a jugar!
¿Pelo mojado? ¡Ni regalado!
Sin tiempo para rimar...
¡Debo descansar de tanto nadar!
¡No tengo ataduras!
Los fantasmas juegan a... juegos extraños...
¡Qué refrescante!
¡Oh, qué chasco, ya no aguanto estos chubascos!
La propiedad ignífuga se ha dado a la fuga.